Cómo embalar para una mudanza sin romper nada: consejos profesionales

Hay algo que casi todas las personas que se han mudado tienen en común: al menos uno o dos objetos se rompen durante el traslado. Quizás se quiebre un plato, se agriete un marco de fotos o una lámpara no sobreviva al viaje. Por lo general, el problema no es la mudanza en sí, sino cómo se prepararon las cajas.

Embalar para una mudanza parece relativamente sencillo hasta que realmente hay que poner manos a la obra. Hay una técnica para hacerlo correctamente: los artículos delicados necesitan un cuidado especial, las cajas deben equilibrarse adecuadamente y, sobre todo, se necesitan los materiales de embalaje adecuados. 

Los materiales que importan

Antes de empezar, es importante tener a disposición los materiales adecuados. No se trata de gastar una fortuna, pero tampoco hay que improvisar al 100%. Las cajas de cartón deben ser resistentes y es conveniente disponer de varios tamaños.

La mejor protección para los objetos frágiles es, por supuesto, el plástico de burbujas, que amortigua los golpes y mantiene las cosas seguras. También hay que contar con papel, cinta de embalaje reforzada y, para los platos y la cristalería, separadores de cartón. Son estos pequeños detalles los que marcan la diferencia para que todo llegue en perfecto estado. 

Contratando servicios de mudanzas profesionales y de oficina como Transportes Argentinos, todos los materiales de embalaje vienen incluídos para que no tengas que ocuparte de conseguirlos por tu cuenta y tu mudanza avance mucho más rápido. 

Platos y cristalería: la parte más difícil

Los platos, vasos y tazas son los elementos más frágiles durante una mudanza. En este caso, la técnica lo es todo: se debe envolver cada pieza individualmente en papel burbuja y colocarlas en posición vertical en la caja, tratando que no queden espacios libres para evitar golpes. Una buena mudanza implica que nada se mueva dentro de las cajas durante el transporte.

Electrodomésticos y aparatos electrónicos

Muchos opinan que basta con envolverlos en una manta antes de cargarlos en el camión, pero esta técnica no es suficiente. Dentro de cada electrodoméstico hay piezas delicadas: pantallas, paneles de control, piezas internas. Lo ideal es usar las cajas originales si aún se cuenta con ellas. 

En las mudanzas de oficina, envolver computadoras, televisores y equipos de audio en plástico de burbujas es imprescindible. Y no se deben olvidar los cables: es conveniente tomar fotos antes de desconectarlos y en lo posible ponerles etiquetas para ahorrarse horas de confusión más adelante. 

Qué hacer con los libros

Los libros son complicados. Parecen fáciles de empacar, pero llenar una caja grande solo con libros hace que sea imposible levantarla. El truco consiste en mezclar: algunos en el fondo y artículos más ligeros en la parte superior, o utilizar cajas más pequeñas solo para libros.

Muebles y objetos grandes 

Desmontar todo lo que sea posible: mesas, camas, estanterías. El transporte es más fácil y se evitan roturas. Prestar atención y guardar los tornillos y las piezas pequeñas en bolsas con etiquetas aseguradas con cinta adhesiva al mueble correspondiente. 

Para espejos y cuadros grandes conviene envolverlos en plástico de burbujas y luego añadir esquineros de cartón; y al cargarlos en el camión, deben quedar siempre en posición vertical. Por último, es importante etiquetar las cajas. No solo con el nombre de la habitación, sino también con un indicador de “frágil» cuando sea necesario. También, si corresponde, no está de más anotar “este lado hacia arriba” en el lado que quedará visible. Empaquetar bien lleva tiempo, pero vale la pena. No se trata simplemente de trasladar objetos de un lugar a otro, sino de llevarlos allí exactamente como estaban.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *