Los remolinos oceánicos están intensificando la pérdida de hielo en glaciares, aumentando la preocupación internacional por el impacto en el nivel del mar.
Las tormentas submarinas en espiral están acelerando el derretimiento de las plataformas de hielo de dos glaciares antárticos cruciales, Pine Island y Thwaites, apodado el «glaciar Doomsday» («del Juicio Final»); un fenómeno que podría tener un gran impacto en el aumento del nivel del mar a nivel mundial.
Un reciente estudio publicado en Nature Geosciences, que revela cómo estos remolinos oceánicos, hasta ahora poco estudiados, están transformando en tiempo real la dinámica de descongelamiento en la Antártida.
El continente antártico, cuya silueta recuerda un puño con un pulgar sensiblemente curvado hacia Sudamérica, alberga en la base de ese «pulgar» al glaciar Pine Island, mientras que a su lado se extiende Thwaites, catalogado como el glaciar más peligroso del mundo por su capacidad de elevar abruptamente el nivel de los océanos si colapsa.
Durante las últimas décadas, ambos glaciares han experimentado un rápido retroceso impulsado por el calentamiento global y el ingreso de aguas cálidas del océano. Esto resulta especialmente evidente en la región donde el hielo deja de estar anclado al lecho marino para flotar como plataforma.
Informaron los autores que el nuevo estudio es pionero en analizar cómo el océano derrite el hielo en cuestión de horas y días, una escala temporal mucho menor que la observada tradicionalmente y que estamos observando el océano en escalas de tiempo muy cortas, similares a las del clima, lo cual es inusual para los estudios antárticos.
Estas «tormentas» que inquietan al mundo científico reciben el nombre de submesoescalas y se trata de remolinos oceánicos que alteran rápidamente su curso, provocando una mezcla intensa de aguas de diferentes temperaturas. «Imagínenselos como pequeños remolinos de agua que giran a gran velocidad, como cuando se revuelve agua en una taza», comentó Mattia Poinelli, investigador de la Universidad de California, Irvine, y afiliado a la NASA.

Mediante modelos informáticos y datos tomados sobre el terreno, los científicos determinaron que las tormentas submarinas contribuyeron, junto a otros procesos de corta duración, a provocar el 20% del derretimiento de los glaciares estudiados en un período de nueve meses
Las interacciones entre el océano y el hielo nos ayudan a comprender la pérdida de hielo y, en última instancia, el aumento del nivel del mar; pero aún es imprescindible recopilar más datos a lo largo de las estaciones y años para entender plenamente cómo varían las tormentas submarinas.
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