El funcionario nacional propuso a las navieras sumar a La Feliz en sus rutas por el Atlántico Sur, buscando mayor previsibilidad y competitividad en el sector.
MAR DEL PLATA.- Durante la ceremonia de recepción del crucero Vista de Oceania Cruises en el Puerto de Buenos Aires, el secretario de Turismo y Ambiente de la Nación, Daniel Scioli, aprovechó el encuentro con ejecutivos de la industria para marcar la cancha sobre el futuro del sector. Más allá de celebrar la llegada del buque, el funcionario explicitó un pedido directo a las navieras: sumar a Mar del Plata en las rutas internacionales.

En su discurso frente a las autoridades de Norwegian Cruise Line Holdings, Scioli confesó cuál es su gran aspiración para el turismo receptivo de alta gama. «Mi sueño es que puedan parar en Mar del Plata», afirmó el secretario, destacando el potencial de su ciudad balnearia por excelencia.
El funcionario fundamentó su pedido detallando las ventajas logísticas y turísticas de «La Feliz» para este tipo de viajeros exigentes. Explicó que la ciudad cuenta con una base naval que funciona como puerto y que posee una ubicación estratégica inmejorable: «Está en el centro de la ciudad. Quiere decir que los pasajeros pueden bajar del crucero, caminar unas cuadras y encontrarse con la maravilla que es Mar del Plata».
Según su visión, la incorporación de esta escala permitiría triangular un itinerario de gran atractivo junto con Puerto Madryn y Ushuaia, consolidando la oferta argentina en el Atlántico Sur.
Previsibilidad y la licitación de la Hidrovía
Para que este pedido sea viable, Scioli reconoció que el Estado debe garantizar condiciones claras. En ese sentido, definió al sector de cruceros como un tema «grave» (prioritario) en su agenda de trabajo debido a su alto potencial de crecimiento.

Ante los armadores y ejecutivos que planifican los itinerarios a largo plazo, el secretario aseguró que Argentina está atravesando una etapa de «reorganización» para ganar competitividad en los costos de infraestructura. El anuncio más relevante fue la confirmación de la próxima licitación de la Hidrovía.
«Para darle previsibilidad, una planificación con un horizonte de 30 años», sostuvo Scioli, apuntando a generar la confianza necesaria para que las compañías navieras apuesten por más recaladas en el país.


