Después de 7 días operando en cercanías a la base más austral argentina el buque se dirige nuevamente hacia la Base Antártica Conjunta Orcadas.
ANTARTIDA (La Gaceta Marinera).- El lunes, en horas de la tarde, la tripulación del rompehielos ARA “Almirante Irizar” (RHAI) finalizó el relevo de la dotación de la Base Antártica Conjunta Belgrano II y completó su reabastecimiento.
Estas tareas se realizaron en el marco de la segunda etapa de la Campaña Antártica de Verano 2025-26 (CAV), bajo control operacional del Comando Conjunto Antártico (COCOANTAR).

El pasado 3 de febrero, el RHAI había arribado a inmediaciones de la tercera base antártica más austral del mundo, después de atravesar bloques de hielo y témpanos en el Mar de Weddell. También cruzó el Círculo Polar Antártico demarcado geográficamente por el paralelo 66° 33″ S, y luego ingresó al canal costero San Martín.
Una vez posicionado en la zona de la Bahía Vahsel, el buque -comandado por el Capitán de Navío Sebastián Musa- comenzó a operar junto a dos helicópteros Sea King pertenecientes a la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Helicópteros. Estos medios son los únicos que permiten el traslado de carga general, gasoil antártico, material científico y el retiro de residuos de Belgrano II.
En los primeros vuelos se desplegó al Grupo Playa, nexo entre el buque y la base en cada maniobra de descarga y carga de material, para luego llevar a cabo el recambio de la dotación.

También desembarcó el personal científico y técnico de la Dirección Nacional del Antártico (DNA) y de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) que efectuó tareas planificadas con el apoyo logístico del COCOANTAR, durante el tiempo de permanencia del rompehielos.
A su vez, integrantes de la Fundación Cethus continuaron con su estudio de escucha y análisis de cetáceos, a través del lanzamiento de un hidrófono, labor llevada a cabo en coordinación con dotación del RHAI mediante la utilización de un bote semirrígido MK5.
Por último, se dieron inicio a las operaciones de descarga del material necesario para que la dotación entrante tenga todo lo necesario para vivir y trabajar durante más de un año, hasta que sean replegados durante la próxima Campaña Antártica de Verano.