Café Lautaro, el arte de preparar buena comida y el encuentro entre amigos

El 5 de febrero el tradicional local gastronómico de Río Grande celebró 24 años desde su inauguración, de la mano de un hacedor del rubro, Juan Lautaro Díaz Bustos.

RIO GRANDE.- El tradicional local “Café Lautaro”, ubicado en la esquina de la Avenida San Martín y Comodoro Luis Py, en pleno centro comercial de la ciudad, combina una variada carta de menús con el encuentro de vecinos y turistas. Allí se degusta desde el desayuno, almuerzo, cena y el tradicional café por las tardes; en invierno para guarecerse y durante todo el año para compartir una charla entre amigos.

Lautaro, en conversación con nuestro medio, reconoce y agradece a cada cliente que lo elige cada día y menciona con marcada emoción a ese grupo de tres o cuatro que lo aguarda cada mañana, alrededor de las 7:30, hora de apertura, y mientras ojean el diario esperan el humeante café para comenzar la jornada, y también a los jubilados del Canal del Onita quienes todas las tardes se reúnen a despuntar el vicio de la charla y la taza de su infusión preferida entre amigos, “a ellos los reconozco como los fieles”.

Juan Lautaro Díaz Bustos, responsable de “Café Lautaro”, junto al equipo de trabajo.

“En estos 50 años que vengo trabajando en el rubro gastronómico, y a 24 años de “Café Lautaro”, no tengo más que gratitud a cada uno del personal que me acompaña con profesionalismo, siempre serviciales para la atención del cliente y con quienes he llegado hasta aquí transitando épocas difíciles y otras benévolas, pero convencidos que poniendo lo mejor de nosotros saldríamos adelante. A la familia, que siempre está apuntalando, ahora, uno de mis dos hijos se incorporó al equipo”, manifiesta Lautaro, “así que no tengo más que agradecimiento para todos”.

“Tengo también que reconocer, continúa, a las empresas que a diario llevan el menú para sus empleados”.

Lautaro recuerda que, con el correr de los años, el turista comenzó a elegir Río Grande para una primera parada, recorrerla y degustar su gastronomía, y eso es un valor que nos obliga a renovarnos, a estar atentos ante las necesidades para que se lleven la mejor impresión del lugar por la atención, los sabores característicos de nuestras comidas caseras elaboradas en el momento, y del tradicional lomito o sandwich de milanesa que tanto gustan, y quieran siempre regresar, no solo a nuestro local, sino a la ciudad que nos cobija, al igual que a los parroquianos que recibimos a diario.

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