BUENOS AIRES (NA).- El sindicato mayoritario de docentes nacionales CTERA convocó a un paro en todo el país de 48 horas que se realizará el miércoles y jueves en reclamo de la convocatoria a una paritaria nacional y en rechazo a los «topes salariales».
Otro gremio nacional, la Unión de Docentes Argentinos (UDA), también anunció un paro para esas jornadas, pero además lo extenderá al martes 21 y miércoles 22 de marzo.
De esta forma, el conflicto docente continúa profundizándose, luego de que en la primera semana sólo hubiera clases un día y de que este viernes se rechazarán las nuevas ofertas salariales que se realizaron en los principales distritos del país, como la provincia y la Ciudad de Buenos Aires.
La Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA) fundamentó la medida de fuerza en el «incumplimiento del Ministerio de Trabajo de convocar a la paritaria nacional docente y frente a los numerosos conflictos provinciales y los techos salariales».
CTERA puntualizó que miércoles 15 y jueves 16 de marzo se realizarán acciones en todo el país: actos, marchas, radios abiertas, foros educativos, abrazos en las escuelas y reparto de volantes.
Por su parte, la Unión de Docentes Argentinos (UDA) explicó que la medida de fuerza obedece a «la falta de convocatoria a la paritaria nacional docente y el fracaso y estancamiento de las negociaciones paritarias en la mayoría de las provincias».
El sindicato que conduce Sergio Romero además indicó que la medida de fuerza la retomará al martes 21 y miércoles 22 de marzo.
«Estamos muy afligidos por esta situación. Veníamos anticipando que esto podía suceder. Hay muchas provincias que ya están en conflicto, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, la Ciudad. Tiene un mapa generalizado de no acuerdo salariales porque están intentando que un docente se sostenga todo el año bajo la línea de pobreza», se quejó Romero en diálogo con C5N.
Señaló que las ofertas formuladas por las provincias no permiten a los docentes «asumir necesidades mínimas e indispensables (traslados, pago de tarifas, entre otros)» y responsabilizó al Gobierno nacional «por la actual crisis que atraviesa la Educación».
«Es necesario que las máximas autoridades del país comprendan que este tipo de políticas solamente conducen a conflictos que no aportan más que incertidumbre y angustia a toda la sociedad y particularmente a un millón doscientos mil docentes que solamente pretendemos mantener nuestro poder adquisitivo, obtener el reconocimiento que merecemos como trabajadores y fortalecer el Sistema Educativo Nacional», agregó.