Anoche seguía el debate en el recinto de la Cámara Alta. Por la tarde se registraron serios incidentes afuera del Congreso, en los que estuvieron involucrados militantes de partidos de izquierda.
BUENOS AIRES (NA).- Al cierre de la presente nota el Senado seguía debatiendo el proyecto de reforma laboral que impulsa el oficialismo, que se desarrolló en medio de un clima de suma tensión en las afueras del Congreso donde las fuerzas de seguridad que desplegó el gobierno reprimieron a algunos manifestantes que respondieron con algunos actos de violencia.
En el recinto algunas de las expresiones de los parlamentarios fueron las siguientes:
La senadora, representante de Tierra del Fuego Cristina López, aseguró que la iniciativa del oficialismo “es un proyecto de esclavitud laboral”.
“Hubo un tiempo en que era normal trabajar 12 o 14 horas por día sin descanso, sin indemnización, sin límites y sin protección gremial. Fue ahí cuando se crearon las leyes laborales, justamente, para terminar con esta forma de modernización. Hoy nos quieren convencer que avanzar es retroceder. Manipulan el sentido común y defienden intereses ajenos al pueblo”, expresó.
Carolina Losada, senadora nacional de la UCR por Santa Fe, reafirmó su alineamiento con La Libertad Avanza (LLA) y apoyó la reforma laboral: “Con este proyecto va a haber más inversión y más empresas. Y si aumentamos la cantidad de gente que está en blanco, va a aumentar también la masa de dinero para mejorar las jubilaciones. Todo esto gracias a un marco razonable y para muchos lo razonable está lejos de lo que uno está acostumbrado a hablar”, indicó.
La senadora peronista por Mendoza, Anabel Fernández Sagasti, se pronunció contra la reforma laboral y citó al gobernador de su provincia, Alfredo Cornejo, y recordó que, semanas atrás el mandatario aseguró que le solicitará al presidente Javier Milei que “suba el sueldo promedio” en el país “para que vuelva el consumo”, porque las pymes “están cerrando”.
En tanto, la senadora justicialista por La Rioja Florencia López, aseguró que el problema laboral no está vinculado con la ley actual sino con que las empresas que, actualmente, «no pueden producir y no venden. La ley laboral tiene que proteger los derechos de los trabajadores y, en este caso, no sólo no los protege, sino que los destroza”, manifestó en su exposición.
El senador rionegrino del bloque Justicialista, Martín Soria, apuntó contra el Gobierno nacional y criticó la manera en que se discute el Proyecto de Modernización Laboral: “Las leyes se discuten constituyendo las comisiones como se debe y no alterando la conformación ni violando reglamentos”, añadió.
La senadora por Santa Cruz Alicia Kirchner sostuvo que “esta es una reforma de laboratorio” porque no sólo “no fue consensuada” y se hizo «todo apurado. Estoy de acuerdo con que tiene que haber una reforma laboral, pero no desde el apuro, sino desde el consenso. No es una ley de modernización laboral, es una regresión y una precarización laboral porque no va a dar empleo. Es el modelo económico el que define las posibilidades de trabajo. Si es productivo, industrial y con foco en desarrollo de la tecnología, va a ir generando empleo”, señaló.
Incidentes con manifestantes
Una serie de incidentes se registraron en la tarde de este miércoles en las inmediaciones del Congreso, donde organizaciones de izquierda que acompañaban el reclamo de los jubilados tiraron el vallado dispuesto por las fuerzas de seguridad.
La movilización tenía lugar mientras en el Senado se debatía la reforma laboral, un proyecto rechazado por el peronismo y por organizaciones sindicales como la CGT y las dos CTA.
Guarecidos con bloques de madera, los manifestantes armaron bombas Molotov y enfrentaron a la Policía, que respondió con el camión hidrante y balas de goma. Por los incidentes hubo 15 detenidos y 40 demorados, según indicaron fuentes de la Policía de la Ciudad a la Agencia Noticias Argentinas.
Todos fueron puestos a disposición de la Unidad Flagrancia Este, donde la fiscal Malena Mercuriari avaló las detenciones.

Del mismo modo, tres policías fueron heridos, uno de ellos sufrió un traumatismo de cráneo con pérdida de conocimiento y fue trasladado al Hospital Italiano. Los otros dos uniformados lastimados fueron por traumatismo en los miembros inferiores producto de los elementos arrojados por los manifestantes.
El efectivo con traumatismo de cráneo recibió el golpe de una maceta arrojada desde un edificio en Solís y Alsina.
Un video registrado durante los incidentes expuso el momento en que un grupo de manifestantes arma y lanza un artefacto incendiario casero contra el cordón policial.
En las imágenes pudo observarse a varias personas resguardadas detrás de maderas y estructuras improvisadas mientras preparan el elemento, que luego es encendido y arrojado en dirección a los efectivos.
Marcha de la CGT
La CGT, con la adhesión de las dos CTA, el sindicalismo de izquierda y agrupaciones políticas opositoras realizó una masiva marcha frente al Congreso en rechazo a la reforma laboral.
La mayoría de los sindicatos de la CGT se ubicaron sobre la calle Hipólito Irigoyen, mientras que los espacios referenciados en partidos de izquierda lo hicieron sobre Avenida Rivadavia y fue en ese sector donde comenzaron los hechos violentos.
Manifestantes de sectores ajenos a la CGT comenzaron a derribar vallas y a romper las veredas con martillos para lanzar pedradas a los efectivos policiales que estaban a cargo de la seguridad.
Cuando promediaba la tarde y ya se iniciaba la desconcentración se reportaron al menos siete detenidos por los desmanes y cuatro policías heridos, confirmó la Agencia Noticias Argentinas de fuentes policiales.

