El Gobierno de Bolivia anunció el retorno al régimen de precios variables para los derivados del petróleo, una política que no se aplicaba desde hace 28 años y que marca un giro estructural en la gestión de combustibles, en un contexto de caída de ingresos por exportación de gas y aumento sostenido de las importaciones de diésel.
LA PAZ (Xinhua/NA).- El anuncio fue realizado por el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, durante una conferencia de prensa en la ciudad de Santa Cruz (este), donde explicó los alcances del Título VI del Decreto Supremo 5503, dedicado a la “Estabilización de precios, combustibles y energía”.
Según el ministro, la medida busca asegurar el abastecimiento interno, reducir las filas en estaciones de servicio, preservar la estabilidad macroeconómica y ordenar el consumo.
“El objetivo del decreto es claro: garantizar el abastecimiento y la estabilidad”, afirmó Medinaceli, quien precisó que la norma incorpora una metodología técnica para la formación de precios y no responde únicamente a un ajuste impositivo.
Subrayó que el nuevo esquema introduce referencias de mercado y márgenes definidos, además de un rediseño en la relación contractual entre los estatales Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y los productores.
Medinaceli agregó que el retorno al régimen de precios variables también tendrá un impacto positivo en la recaudación del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), lo que permitirá mayores transferencias a gobernaciones, municipios y universidades públicas.
El titular de Hidrocarburos justificó la medida al señalar que el esquema de precios congelados se volvió insostenible.
“La caída de los precios y de las exportaciones de gas se volvió insostenible el esquema de subsidios, mientras las importaciones de diésel crecían de forma acelerada”, advirtió.
El consumo de diésel en Bolivia se redujo en un 50 por ciento desde la entrada en vigor del Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los hidrocarburos, informó el ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli.
En conferencia de prensa, el ministro aseveró que la medida, que ajustó precios y eliminó subsidios al combustible, busca frenar el contrabando, evitar la escasez recurrente de hidrocarburos y ordenar el mercado interno.
“Desde la aprobación de este decreto, el consumo de diésel ha caído aproximadamente un 50 %, y estimamos que se estabiliza entre 30 y 40 %”, explicaron a los periodistas Medinaceli, acompañados por Yussef Akly, viceministro de Comercialización de Hidrocarburos.
El funcionario señaló que la medida tiene un efecto directo sobre la demanda distorsionada por años de subsidios y desvíos ilegales de combustible, principalmente al contrabando a países vecinos.
En ese contexto, el ministro recordó que antes de la vigencia del decreto, se registraban largas filas de autobuses de transporte público interdepartamental y camiones de carga pesada estacionados para aprovisionarse de diésel y trasladarlo posteriormente a otros países.
Medinaceli calificó esta situación de tráfico masivo irregular como una práctica que se había “institucionalizado a gran escala”, y que generaba ganancias de entre 2 y 3 millones de dólares por día para redes de contrabandistas.
El titular de la cartera de Hidrocarburos enfatizó que el Decreto Supremo 5503 busca solucionar ese esquema de corrupción, ya que “la clave era quitarles el negocio a estas personas”.
“La solución debía ser económica. Viví tres años fuera del país y me dio mucha pena ver compatriotas llevándose esta cantidad de diésel que tanto les costaba a ustedes”, señaló.
Según el ministro, la norma tiene como objetivos principales asegurar el abastecimiento de combustibles, evitar largas filas, preservar la estabilidad y ordenar el consumo, además de fortalecer el control sobre la distribución y reducir la evasión y el contrabando de hidrocarburos.
CRÉDITO IMAGEN DE PORTADA: Camiones de transporte público realizan un bloqueo debido al paro de choferes por el incremento del precio de combustibles. Xinhua/Javier Mamani/NA