Reseña Patrulla-X Especial: Mística. El regreso de la supervillana

Declan Shalvey recupera a la Mística más clásica en una miniserie de acción, secretos y traiciones, con Nick Furia y los Centinelas como invitados sorpresa.

La nueva serie de Mística, dentro de la franquicia mutante, es todo lo contrario a lo que vivimos en la época de Krakoa. No hay nada de superhéroes, en realidad. Es una historia que gira en torno a agencias secretas, agentes dobles y ese tipo de enredos. Básicamente, es Mística dando vueltas sobre su propio pasado, envuelta en lo que parece ser una especie de venganza o una búsqueda de la persona que mató a su mujer. Pero todo se va retorciendo.

Si hay espías, hay secretos que revelar

De hecho, casi todo el arranque parece una excusa para meter a Nick Furia en el asunto y recrear esas peleas y persecuciones que podríamos ver en películas de espías clásicas. En ese sentido, funciona muy bien en algunos momentos, con esa fuerza y estilo que tienen estas historias.

Declan Shalvey a cargo de todo

El guión y el dibujo son de Declan Shalvey, un autor muy pulido, al que le gusta esconder lo que está haciendo para luego revelarlo con intención. Su dibujo es espectacular. Y cuando digo «simple», me refiero a que nunca complica las páginas por gusto, siempre busca que la narrativa fluya y que el efecto visual llegue cuando hace falta. Es un muy buen dibujante de acción.

Con cameo de otra miniserie de la franquicia
Lo mejor es que los Centinelas también aparecen en esta miniserie. Aquí por fin explican qué hacía Magneto en aquella sede centrada en ese pueblecito, y resulta que no era Magneto. Eso se aclara aquí, aunque queda un poco raro como recurso, pero es la mejor forma de resolverlo y plantear el porqué de los cambios que parecía sufrir Erik.

Nick Furias vuelve al trabajo de siempre
Aun así, todo esto también sirve para recuperar al Nick Furia clásico, el espía, porque lo habíamos perdido como el hombre del muro, ese rol en el que su padre dejaba de ser vigilante, etcétera. Y acá lo vemos otra vez planeando con gente más «normal», en esta lucha entre agencias.

Una historia compleja para recuperar a la Mística clásica

Vamos a ver ahora a una Mística más violenta, más callada, más peligrosa. La menos sentimental… aunque también bastante sentimental, de alguna forma.

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