Días pasados nos enteramos de un nuevo ataque de perros asilvestrados, esta vez en un establecimiento que cría llamas de un pequeño productor, quien junto a su familia hace más de tres años está invirtiendo tiempo, esfuerzo y dinero en un emprendimiento.
RIO GRANDE.- Y la historia se vuelve a repetir, reflexiona la presidenta de la Asociación Rural de Tierra del Fuego, Lucila Apollinaire, en diálogo con nuestro medio y manifiesta ante la situación sentir impotencia, rabia, frustración y falta de esperanza.
Hace más de 130 años en Tierra del Fuego, con mucho esfuerzo de generaciones, – en muchos casos bisabuelos, abuelos y padres que han vivido y trabajado la tierra-, transformamos pastizales naturales y producimos lanas y carnes de excelencia.
Hace 45 años comenzaba el flagelo de los perros asilvestrados
Producto de la falta de manejo de poblaciones caninas en las ciudades. Las jaurías ya están instaladas en el campo, tanto en las tierras privadas como en las tierras fiscales de la Provincia. Primero fueron las ovejas, la fauna natural, y no reaccionamos.
Siguiendo con su relato Lucila Apollinaire dijo a El Sureño que en los últimos años empezaron los ataques a caballos y vacunos. Los guanacos tampoco se salvan, y menos los chulengos. También sufren pájaros y demás especies autóctonas. Todo el ecosistema está atravesado por esta problemática. Ahora han matado 30 llamas. Y seguimos sin reaccionar.
Nos reunimos con todos, (de todos los colores políticos) los intendentes; concejales; legisladores; gobernadores; veterinarios; científicos; con las asociaciones protectoras; en fin…
También hubo ataques de perros sueltos a personas en la vía pública. Y seguimos dormidos. Sin reacción.
Contactamos con INTA, Cadic, Conicet, etc., en lo local. Establecimos contacto con universidades de Estados Unidos, Inglaterra, Australia, Nueva Zelanda, en fin.
Se filmaron documentales, películas… salieron notas en todos los medios locales y nacionales.
Se tiene que cumplir la ley
La presidenta de la Asociación Rural de Tierra del Fuego expresó que tenemos desde 2018 una Ley de Manejo de Poblaciones Caninas que se cumple a medias y que no tiene presupuesto.
Nuestra provincia gasta fortunas promocionando a Tierra del Fuego como destino turístico…
¿Estamos esperando que una jauría mate un niño o se coma un turista?
Lo de los perros asilvestrados es una realidad. A mí no me lo contó nadie. Tengo 53 años y desde los 16 años veo los ataques y las ovejas mordidas y muertas, y ahora vacunos muertos. He visto cómo algunas estancias cambiaron a vacunos, por ser insostenible la actividad ovina. He visto las últimas jaulas de ovejas cargadas de estancias que ya no son ovejeras. Hay alambrados, galpones de esquila e instalaciones que han quedado en desuso. Hay gente que ha quedado sin trabajo.
Puede ser que a algunos no los importe que los productores rurales sigamos perdiendo animales. Claro, somos pocos los que trabajamos y vivimos en el campo, somos pocos votos.
Me resulta inadmisible que no haya una política de estado seria y coherente y que a lo largo del tiempo se sostenga. Problemas ambientales como este no pueden depender de los funcionarios de turno. No podemos depender de renuncias de funcionarios. Los problemas ambientales no se toman vacaciones, los problemas ambientales siguen creciendo, y más cuando no los atendemos.
Insisto una vez más ¿están esperando una víctima fatal humana para reaccionar? La pregunta retórica de Lucila Apollinaire, presidenta de la Asociación Rural de Tierra del Fuego, para manifestar su parecer ante la problemática de los perros asilvestrados.