En diálogo con Radio Provincia, el intendente de Tolhuin, Daniel Harrington, se refirió al complejo escenario político que atraviesa Tierra del Fuego y dejó definiciones claras sobre su posicionamiento dentro del Partido Justicialista.
Harrington sostuvo que mantiene una postura crítica respecto de la conducción partidaria provincial y aseguró que continuará marcando distancia si no existe un “diálogo maduro y reflexivo”. En ese sentido, habló de “silencios que hacen demasiado ruido” y de acciones políticas que, según su mirada, han generado un alejamiento cada vez mayor.
El jefe comunal negó versiones que lo vinculan a supuestos acuerdos para desgastar al Gobierno provincial y fue enfático: “No voy a hacer nada para dañar una estructura democrática”, afirmó. Remarcó que las diferencias políticas deben dirimirse en el plano electoral y no mediante maniobras de desgaste.
Consultado sobre una posible unidad entre intendentes frente al Ejecutivo provincial, desmintió categóricamente esas interpretaciones y aseguró que su proyecto político se basa en la construcción y no en la confrontación.
En cuanto a su relación con el intendente de Río Grande, Martín Pérez, destacó que mantienen un diálogo fluido y coincidencias en la mirada política y de gestión. Valoró especialmente el discurso de apertura de sesiones en Río Grande, al que asistió personalmente, y subrayó que comparten una visión sobre el desarrollo territorial.
Harrington dejó en claro que su prioridad es Tolhuin y que su proyecto político está enfocado en la coherencia, la gestión y la construcción de alternativas para el electorado de cara al calendario electoral.