El Gobierno organizó un acto central por el Día de la Antártida en la Plaza Cívica, en el cual estuvo como invitada de honor Marisa de las Nieves Delgado, primera mujer nacida en el continente antártico, cuya presencia simbolizó la dimensión humana y el arraigo que sustentan la identidad bicontinental de la provincia.
USHUAIA.- Al ser invitada a hablar ante los presentes, visiblemente emocionada por su primera participación en un acto oficial en la provincia, Marisa Delgado señaló: “Nací con esto, me crié con esto, para mí es lo natural. Pero el calor de la gente cuando se entera reafirma que es una responsabilidad también representar ese carácter de nativo antártico y de bicontinental”.

Recordó que “somos solamente 11 nativos antárticos en la historia, en el mundo, y hasta que decidimos algunos de nosotros unirnos y crear la fundación, no se sabía de nosotros”.
Delgado subrayó el objetivo de visibilizar no solo a las personas sino “el trabajo que ha hecho Argentina en la Antártida, remarcando el pionerismo argentino a nivel mundial. Me parece que esa es una diferencia o una aclaración que hay que hacer, comenzando con los más chicos y reforzándoselo también a los más grandes”.
La ceremonia también contó con la participación de Maestros Bicontinentales y exalumnos de la Escuela Provincial Nº 38 “Presidente Raúl Ricardo Alfonsín”, la única institución educativa con funcionamiento permanente en la Antártida.

122 años de presencia
El portal La Gaceta Marinera publicó una reseña de los 122 años de presencia argentina en la Antártida. La Base Orcadas fue la primera base antártica fundada por nuestro país y constituye la presencia humana de carácter estable más antigua de la Antártida.
La hoy Base Antártica Conjunta (BAC) Orcadas está situada en el istmo de Ibarguren, entre las bahías de Scotia y Uruguay, en la Isla Laurie de las Orcadas del Sur. Fue inaugurada como observatorio meteorológico el 1 de abril de 1903 por la expedición antártica escocesa de William Speirs Bruce y donada el 22 de febrero de 1904 a manos argentinas. Desde entonces la bandera nacional flamea sin interrupción en el continente blanco.

Durante el primer medio siglo desde aquella fundación, nuestro país fue profundizando su interés por aquellas latitudes, creando refugios en diferentes puntos estratégicos que permitieran expandir la exploración y presencia nacional. Para mediados del siglo pasado, algunos de esos refugios se convirtieron en bases y se continuó creando otras nuevas.
Argentina cuenta hoy con más de 40 refugios y 13 Bases Antárticas Conjuntas, de las cuales siete están habitadas de forma permanente. Ellas son Orcadas, Carlini, Petrel, Esperanza, Marambio, San Martín y Belgrano II; mientras que otras 6 bases sólo operan durante la época estival: Brown, Primavera, Decepción, Melchior, Matienzo y Cámara.
Cada verano, desde hace 122 años, buques de la Armada Argentina zarpan para brindar sostén logístico a las BACs, que permiten llevar adelante las investigaciones de la ciencia argentina y apoyar también a científicos de otros países.
Las Campañas Antárticas de Verano (CAVs) contemplan el abastecimiento de víveres y materiales a las bases, además del recambio del personal que cumple su misión en condiciones náuticas, meteorológicas y glaciológicas severas y cambiantes, que exigen capacitaciones específicas. También se ponen en servicio y se realiza el mantenimiento de balizas que brindan seguridad náutica a buques nacionales y extranjeros que operan en la zona.
En 1959 la comunidad internacional estableció un acuerdo al que denominó Tratado Antártico; un instrumento que rige normas específicas por las cuales la Antártida se configura como un continente de paz dedicado a la investigación científica por medio de la cooperación internacional. Por ello, ningún país puede llevar armamento de ningún tipo, debiendo proteger el ambiente como premisa fundamental.
La política antártica nacional, además de fortalecer dicho Tratado del cual es parte, busca una mayor eficacia de la presencia argentina en el continente mediante el desarrollo de la ciencia y de la capacidad de prestar servicios y conocimientos necesarios a otros países para sus tareas.
La Dirección Nacional del Antártico (DNA), de la cual depende el Instituto Antártico Argentino, es quien diseña y coordina la ejecución de la actividad argentina en la Antártida, mientras que el Comando Conjunto Antártico –a través de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea– asume el trabajo logístico para sostener las bases donde deben desarrollarse las actividades científicas y técnicas.
Las actividades de la DNA integran el Programa Antártico Argentino, al que se suman otras instituciones nacionales y provinciales, incluidos el CONICET, Universidades Nacionales y la Administración de Parques Nacionales, que participan de proyectos en áreas diversas como meteorología, cartografía y conservación mediante distintas áreas protegidas. También existen proyectos científicos en colaboración con programas antárticos extranjeros.
Asimismo, Argentina cumple con la responsabilidad SAR (búsqueda y rescate) en materia de seguridad náutica y de salvaguarda de la vida humana en el mar en toda la zona. Uno de los grandes avances en relación a esta tarea es la inauguración y puesta en funcionamiento del Centro Coordinador de Búsqueda y Rescate Marítimo (MSCC) “Petrel”, en febrero del 2025.
Además, junto a la Armada de Chile, hace casi tres décadas que se lleva adelante la Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC) en la que todos los años, de noviembre a marzo, brinda un servicio de patrullaje y búsqueda, rescate y salvamento marítimo, además de control de la contaminación, otorgando seguridad a la navegación.