Cómo ser una persona nutritiva

COMPARTIR

Actualmente el mundo necesita desesperadamente de gente nutritiva que sume y no reste. Dos formas prácticas de convertirnos en alguien con esas características son:

  • Compartir tareas que ambos disfrutemos con el otro.
  • Hablar el lenguaje del otro.

Cuando compartimos actividades con nuestra pareja, o con nuestros hijos, o con nuestros amigos, y ambas partes disfrutan, se generan nuevos recuerdos positivos. Muchas veces, allí donde las palabras no alcanzan, una acción puede suplirlas. Aquí incluiremos cosas simples como caminar, jugar, mirar una película, cocinar, etc. Todas acciones que producen una nueva “sintonía” en el vínculo.

Este tipo de comunicación no verbal, que no requiere de palabras (aunque pueden incluirse), es en realidad el primer lenguaje que todos los seres humanos tuvimos: el lenguaje corporal. Luego aparecieron las palabras para reforzar esta forma de comunicarnos. Realizar alguna tarea con el otro, hoy incluso virtualmente por la situación que vivimos, es un gesto que construye confianza. Esto es así porque la persona siente que “pertenece a un espacio”. Siempre que hacemos algo con alguien, desciende el nivel de inseguridad.

No es lo mismo ir a comprar un objeto solo, que ir a comprarlo con otra persona. Incluso si es uno mismo el que elige lo que quiere y le gusta. El hecho de compartir, de preguntar, de intercambiar ideas, de recibir “feedback” de la otra parte, nos permite sentirnos más relajados y confiados.



Cuando hablamos el lenguaje del otro, usamos sus mismas palabras, su código, su jerga. En una oportunidad, hablé con un joven que debía tomar una decisión importante para su vida, la cual estaba posponiendo. Era corredor de autos y le pregunté qué hacían en su entorno luego de terminar una carrera. Me contó que se reunían para evaluar aciertos y errores, a fin de poder mejorar en la próxima carrera. Pero esto lo hacían sin emoción, es decir, sin llorar o pensar en positivo; solo analizaban los datos y seguían adelante.

De manera que, después de escucharlo atentamente, implementé esa imagen para explicarle que él podía hacer lo mismo frente a esa decisión a tomar: analizarla como un dato, sin emoción. Se sorprendió y me respondió que nunca lo había pensado desde esta perspectiva. Simplemente, hablé su lenguaje y, como resultado, él logró resolver su situación.

Hablar el lenguaje del otro también implica expresarnos de manera breve y sencilla

Las palabras simples brindan más solidez. No es tarea sencilla ser sencillo, pero encierra el poder de acercarnos a los demás. A nosotros nos parece que al violinista que ejecuta una melodía con virtuosismo le resulta fácil hacerlo. Pero, detrás de esa interpretación, hay horas y horas de práctica y ensayo. La sencillez es la maestría que domina la materia.

Seguramente, podrás recordar a alguna persona que ha actuado así con vos. Tal vez alguien que hoy ya no está presente en tu vida. Sin duda, te sentirás agradecido por él o ella. Te invito a actuar de la misma forma con alguien que necesite ser nutrido.

Acerca de Bernardo Stamateas

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el clarinete y el saxofón. Luego de cursar la secundaria en los colegios Larroque y Mariano Moreno, estudió Licenciatura en Psicología en la Universidad Kennedy. Es Sexólogo Clínico. Hace dos años que es Doctor en Psicología, recibido en la Universidad del Salvador, Buenos Aires.
Es Pastor de la Iglesia Bautista Ministerio Presencia de Dios, en el barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Destacado escritor y conferencista a nivel nacional e internacional, recorrió seis veces el territorio argentino gracias a sus conferencias. Sus libros hoy son leídos por todos los sectores de la sociedad. Varias de sus obras se convirtieron rápidamente en best sellers del mercado argentino. Visitó todo el territorio argentino brindando asesoramiento y capacitación, como cientos de charlas abiertas al público en general en las ciudades más importantes de nuestro país. Su nombre es referencia obligada a la hora de hablar de liderazgo y superación personal.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *