Camaristas deberán resolver si otorgan prisión domiciliaria a mujer acusada de matar a su marido

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Un patrullero de la Policía frente al domicilio donde ocurrió el hecho, el 4 de junio.

Lo solicitó el abogado defensor que apeló el procesamiento invocando “razones humantaria” teniendo en cuenta que su defendida está a punto de cumplir 69 años y asegura que le correspondería prisión domiciliaria. Además expuso otros argumentos y pidió que para su control se le coloque una tobillera electrónica.

USHUAIA.- Los jueces de la Sala Penal de la Cámara de Apelaciones deberá resolver si le hacen lugar al planteo del abogado de la defensa de María Mercedes Soto Maldonado (68) acusada de haber estrangulado a su esposo en el domicilio que ambos compartían en el barrio San Vicente de la ciudad de Ushuaia.

El abogado que la defiende, Vladimir Espeche, sostuvo que “presentamos el recurso de apelación” y por “cuestiones humanitarias hemos pedido en el mismo que pueda tener prisión domiciliaria, teniendo en cuenta que mi asistida va cumplir en los próximos días 69 años”.

Otro de los puntos cuestionados en el recurso de apelación según el abogado, es que “ella se encuentra alojada en una unidad donde hay personas condenadas y según nuestra Constitución Provincial, tendría que estar alojada en establecimientos distintos a los penados ya condenados”. El Letrado considera que este circunstancia no está bien teniendo en cuenta que es normativa explícita la que prohíbe que procesados estén alojados en el mismo espacio físico que los condenados.

Actualmente Soto Maldonado está recluida en la alcaidía de mujeres de Ushuaia, que no es otra cosa que una vivienda adaptada en el barrio Los Fueguinos. Efectivamente comparte lugar con mujeres ya condenadas, algunas de ellas también por homicidio, pero lo cierto es que Tierra del Fuego nunca tuvo una cárcel o penal para la detención de mujeres condenadas a prisión efectiva.

Igualmente, el doctor Espeche basó en esos dos argumentos la necesidad de que la mujer continúe el proceso en su contra en su domicilio particular. En ese sentido sostuvo que “solicitamos la prisión domiciliaria y en el caso de que se considere que puede haber un riesgo de fuga, solicitamos que se establezca un sistema de monitoreo, una tobillera, la cual tiene rastreo en tiempo real por GPS”.

El suicidio que no fue

La jueza de Instrucción de Ushuaia María Cristina Barrionuevo procesó a Soto Vera con prisión preventiva, sin posibilidad de salir hasta que sea el juicio. Pero la defensa intenta por lo menos que la mujer sospechosa pueda esperar el debate oral y público bajo prisión domiciliaria.

En principio todo hacía pensar, a simple vista que se trataba de un suicidio, ya que el hombre fue encontrado colgado en un sector de la vivienda que ambos compartían. Pero a la luz de las pruebas esta posibilidad se disipó debido a que la autopsia reveló que había sido estrangulado.

La jueza procesó el pasado 28 de junio a la mujer y le adjudicó ser “prima facie” la autora material y penalmente responsable del homicidio agravado por el vínculo, ya que consideró probado que estranguló a su esposo, José Huenante Huenante, de 70 años.

La víctima había sido encontrada sin vida dentro de su domicilio (la encontró una empleada) con una soga en el cuello, el 4 de junio.

Debido al modo de producción de la muerte (asfixia por comprensión externa o estrangulación) se pensó primero en un suicidio, aunque las pericias descartaron luego esa posibilidad.

Efectivos de la División Delitos Complejos de la Policía de la Provincia que investigaron lo sucedido en la casa de Aristóbulo del Valle al 500, confirmaron que Huenante arrastraba desde hacía unos seis meses una parálisis de la mitad de su cuerpo, producto de un accidente cerebrovascular y que por ello estaba postrado.

Las pruebas criminalísticas posteriores demostraron que el hombre no se había autoinflingido las lesiones, lo que de inmediato llevó a la participación de otra persona como autor de la maniobra ilícita en el lugar.