Sistema Prehospitalario

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Autoridades del Ministerio de Salud destacaron la importancia de haber implementado el Sistema Prehospitalario en el marco de la pandemia de coronavirus, que posibilitó fortalecer el servicio de la Línea 107, en toda la Provincia, con mayor cantidad de personal e inclusive informatizándolo.

Desde Salud explicaron cómo funcionaron las diferentes medidas puestas en marcha ante la pandemia de COVID-19.

RIO GRANDE.- El Sistema de Atención de Emergencia, está a cargo las urgencias y emergencias, que se despachan de las unidades de emergencia apostadas en los Hospitales Públicos de Ushuaia y Río Grande.
Eduardo Cortez a cargo del área subrayó: “Desde el Ministerio de Salud se apostó al crecimiento y desarrollo la unidad. Implementada a través de la línea 107, en virtud de que entendimos que se trataba de un dispositivo sensible que debía ser optimizado”.
“Una de las tareas que encaramos fue ampliar la Línea 107, de una a cuatro rotativas; y multiplicar también el número de operadores, que pasó de uno por turno a entre 3 y 4 por cada turno. Esta tarea que se llevó adelante en Ushuaia se implementó también, en espejo, en la ciudad de Río Grande”, indicó.
Respecto a Tolhuin, comentó que se hizo una valoración de cómo estaba la ciudad: “Se concluyó en que aún no es necesario ampliar el dispositivo y que debía seguir bajo la cobertura que brinda Río Grande más allá de que también debió adecuarse el Centro Asistencial para hacer frente a la situación”.
Sin embargo, destacó que rápidamente se pudo dar respuestas adecuadas a la gente que comenzó a demandar la atención y que a partir de la pandemia hubo que armar un dispositivo para los hisopados de los casos sospechosos, que además fueron variando por recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y del Ministerio de Salud de la Nación.
“Fuimos haciendo las adecuaciones necesarias a nuestra realidad, también trabajando constantemente en el Comité Operativo de emergencia (COE), en el que se daba cuenta de los cambios en la definición de casos sospechosos”, detalló el funcionario.
En cuanto al proceso que sigue el área a partir del primer contacto con las personas que realiza el operador, Cortez señaló: ”Se hace una primera categorización en la que determina si el paciente califica como presunto COVID-19, todo basado en una planilla confeccionada en el seno del COE y que guía las preguntas que se les realiza a la gente”.
De ser así, indicó, se avanza con el llenado de una planilla para COVID-19, que es enviada inmediatamente a la Dirección de Epidemiología e Información de la Salud (DEIS) para que desde esta última tomen contacto con la persona supuestamente afectada, a los efectos de hacer una segunda categorización, más pormenorizada, e indicar el hisopado, si lo creyere necesario.
Para el hisopado hay afectado un equipo de profesionales habilitados para la toma de la muestra, que son trasladados en una ambulancia a los distintos puntos de la ciudad.
Realizada la muestra, se la remite junto con la ficha epidemiológica al Laboratorio del Hospital; y a partir de ahí la persona presuntamente contagiada entra en un circuito de seguimiento sanitario, a cuyos efectos debió armarse un dispositivo con profesionales que realicen esta tarea, tanto de pacientes positivos como de los casos sospechosos que quedan a la espera de resultados.
En ese marco, dijo: “Llevamos adelante una rápida articulación con Protección Civil Provincial, para mudar y fortalecer el 107 en Ushuaia, que antes estaba en la Base de Policía, a un lugar más adecuado, donde funciona Protección Civil Provincial”.
Y destacó la informatización del sistema, que posibilitó la generación de un respaldo de la información registrada a partir del llamado de alguna persona; como también la implementación de un sistema de capacitaciones para el personal de dicho servicio.