Pandemia: Álvarez analizó el desafío

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La secretaria de Ambiente de la provincia, Eugenia Álvarez, analizó el desafío que tienen por delante la sociedad y el Estado, luego del aislamiento obligatorio y sostiene que cambiar hábitos en el metro cuadrado que cada uno ocupa, puede cambiar el destino de la humanidad. “Esta pandemia nos ha podido demostrar que si todos hacemos nuestra parte, el resultado es otro”.

La secretaria de Ambiente Provincial Eugenia Álvarez, es bióloga egresada de la Universidad Nacional de Córdoba.

USHUAIA.- El aislamiento social impuesto en casi todos los países del mundo para controlar el avance de la COVID-19, ha provocado situaciones impensadas tanto para los gobiernos como para los ciudadanos comunes, que en su mayoría permanecen en sus hogares, ya sea trabajando en forma remota, o esperando que una flexibilización en las actividades, permita regresar a sus puestos de trabajo.
Esta pausa, ha empujado a muchas personas a compartir más tiempo con la familia, mientras otras se encuentran imposibilitadas de ver a sus seres queridos por las restricciones impuestas. Mientras tanto, esta situación representa una pausa para la naturaleza, que se recupera ante la escasa actividad humana.
La secretaria de Ambiente de la provincia Eugenia Álvarez, cree que esta pandemia ha puesto a la humanidad ante la oportunidad única de replantear hábitos de consumo, relaciones con los demás y comportamiento como seres humanos frente a la naturaleza. “Si todo este proceso que estamos atravesando como sociedad sirve para reflexionar y cambiar algunos de nuestros hábitos, esta pandemia no habrá sido en vano”, sostiene.
“Estamos ante un desafío de ver hasta dónde somos capaces de cumplir con una tarea sencilla como la de quedarnos en casa para disminuir los riesgos. Creo que es un fenómeno lo suficientemente importante para toda nuestra sociedad, como para restarle relevancia como enseñanza global”.
“Todos, sin distinción, estamos viviendo una circunstancia que nunca nos había ocurrido en la vida, por lo cual habrá un antes y un después. Lo mejor que podemos hacer, es reflexionar sobre nuestros actos para que el día que salgamos tengamos otro nivel de compromiso con aquello que no nos parecía tan importante, como el cuidado del lugar donde vivimos”.
La funcionaria destacó que “en esta situación extrema nos damos cuenta que lo que más necesitamos es comida, el resto de las cosas no son demasiado necesarias cuando estamos con nuestras familias, sin tener que salir a trabajar”.
Para Álvarez, esta también es una oportunidad para tomar conciencia de lo que representan los límites. “Muchas de las cosas que nos pasan, es porque no entendemos que hay un límite, que hay otras personas que tiene los mismos derechos y deberes que nosotros. Y la verdad es que venimos haciéndonos mucho daño como sociedad en todos los aspectos, no solo en lo ambiental, sino también en la sanidad, en la conciencia ciudadana, en el respeto por los bienes públicos, y el respeto por las autoridades. Y las autoridades, en el respeto por los ciudadanos”.
“Todas estas limitaciones que hemos tenido nos tocaron a todos y nos pusieron en línea de igualdad. El tema que cuando volvamos a nuestras actividades, entendamos que esto ha sido un aprendizaje necesario y hagamos las transformaciones que hay que hacer. El estado tiene que estar acompañando esta transformación”.
“Nuestro desafío más grande como ciudadanos es revisar nuestros actos cotidianos que tanto inciden en lo global. Las emisiones no van a bajar si no apagamos la luz. Si no dejamos la camioneta encendida como la dejamos en la calle, si no usamos el auto para hacer tres cuadras. Si no tenemos la calefacción a full y abrimos la ventana. Si seguimos haciendo todo eso, las emisiones no van a bajar”, sentenció.
“La cantidad de basura no va a bajar si no empezamos a comprar menos. Tiene que haber una convicción de que vale la pena el esfuerzo individual. Tenemos que dejar de preocuparnos y empezar a ocuparnos de que el metro cuadrado que nos rodea sea mejor. Si todos lo hacemos, esto mejora seguro. Pero hay gente que se ocupa del metro cuadrado ajeno y el propio es un desastre”, advirtió Alvarez.
En este desafío, “el estado va a tener menuda tarea, y lo peor es que tenemos un estado que ha disminuido su capacidad de presencia física con sus agentes. Hubo una relajación durante los años anteriores que se contrapone a la necesidad que tenemos hoy, de un estado fuerte, contenedor, presente, operativo, probo. Hoy tenemos que realizar un aprendizaje prepararnos para este desafío”, reconoció.
“Hay que aprovechar la oportunidad de ser mejores, no más inteligentes sino más sabios. Y para eso hay que mirar distinto y tener otra tolerancia y otra forma de entender el rol que ocupamos. Esta pandemia nos ha podido demostrar que si todos hacemos nuestra parte, el resultado es otro”.