Extreman medidas de precaución

COMPARTIR

El distanciamiento reglamentario y la utilización de elementos de protección personal (EPP) continúan siendo las bases de los cuidados esenciales para evitar el contagio de COVID-19.

Las plantas de la empresa están divididas en “células independientes”.

USHUAIA.- Debido al reciente incremento de casos positivos de coronavirus en la provincia, la empresa ha reforzado sus medidas de seguridad para cuidar la salud de sus colaboradores y evitar la propagación del virus.
Desde el reinicio de las actividades se diagramaron numerosas herramientas y sistemas de contención para reducir cualquier peligro de contagio. El objetivo de los protocolos, que se implementaron fue dividir a la empresa en células independientes, lo más posible unas de otras, con la idea de que si se produce algún brote en una de ellas, el resto no se vea afectada.
La producción se realiza en tres turnos de 7 horas cada una, en 4 plantas, y cada una cuenta con la presencia de médicos y enfermeros durante todo el tiempo en que la fábrica está operando.
El protocolo comienza en la casa de cada operario. Allí, a través de una aplicación, desarrollada por el equipo de sistemas de Newsan, cada persona debe tomarse la temperatura y detallar la presencia o no de síntomas, con carácter de declaración jurada. Si dice padecer alguno de los síntomas consultados, no se puede presentar a trabajar y debe esperar la atención médica domiciliaria brindada por la empresa. De esta manera, se evita también la circulación de esa persona por la ciudad.

Los operarios utilizan obligatoriamente tapabocas y máscaras faciales.


En el sistema de transporte se redujo al mínimo la cantidad de pasajeros por combi o colectivo, garantizando el distanciamiento físico y evitando el cruce de personal de distintas plantas. En los colectivos de 40 personas no pueden viajar más de 15. En las combis de 19, no más de 6 y los operarios de una misma línea de producción viajan siempre en la misma unidad.
En el ingreso a planta, la gente se debe desinfectar el calzado y se le vuelve a tomar la temperatura con cámaras infrarrojas instaladas en la recepción de cada establecimiento. Luego cada operario toma un guardapolvo de un casillero y antes de acceder a la línea de montaje, pasa por un vestuario reformado en el que puede colgar la campera u otra prenda en un perchero. Ya no pueden cambiarse como lo hacían prepandemia. Todos los espacios están diagramados para que ninguna persona esté a menos de 2 metros de la otra.
Las tareas en las líneas de montaje se separaron varios metros entre sí, y se implementó un sistema de mamparas de acrílico o cortinas plásticas, para adicionar al distanciamiento, y reforzar las herramientas de prevención. Además, los operarios utilizan obligatoriamente indumentaria específica como tapabocas, máscaras faciales y guardapolvos de cambio diario, que la empresa lava todos los días.
Con respecto a los sanitarios, se acude por turnos, mientras que los descansos periódicos se realizan en sillas ubicadas en un hall central, también distanciadas unas de otras.
Durante la salida de cada turno de trabajo los operarios tienen que formar hileras y mantener el distanciamiento. Se instalaron dispensers con alcohol en gel y hay operativos de limpieza entre un turno y otro.