Coimas del 3 al 300%

El medicamento oncológico que el PAMI y las obras sociales Ioma, Apross y Obsba compraron por 2.039.000 pesos por unidad, fue pagada por la Agencia Nacional de Discapacidad, que conducía Diego Spagnuolo, en 5.996.137,70 pesos. Casi tres veces más. Se robaron 4 millones de pesos por mes por cada enfermo de cáncer de la sangre.

Un segundo medicamento para gravísimos casos de artritis, psoriasis y colitis ulcerosas, el PAMI y las obras sociales lo pagaron 6.207.000 pesos y Discapacidad pagó 11.909.591,45. Se robaron 6 millones de pesos por paciente. Un tercer medicamento, para situaciones incurables de reuma, sangrados de colon, lo compró el PAMI a 1.455.000 pesos, y la Andis de Spagnuolo, con el 3 por ciento que supuestamente se llevaba Karina Milei y los primos Menem, lo pagó 4.295.961,35. Es decir que el propio Estado y las obras sociales de referencia pagaron tres veces menos por drogas que significaban la vida o la muerte para centenares de personas. Esos sobreprecios son el núcleo central de la causa ANDIS, investigada por el fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello. Los laboratorios que vendieron los medicamentos, según la causa, están vinculados a Miguel Angel Calvete y Pablo Atchbahian y, en varios concursos de precios, recibieron instrucciones de la Droguería Suizo-Argentina. La trampa consistió en limitar las ofertas a unas pocas droguerías que estaban arregladas.

Un grupo de especialistas, vinculados al mundo de los medicamentos, realizó el estudio para Página/12, tomando una muestra muy acotada de medicamentos. La conclusión desnuda el siniestro robo perpetrado en Discapacidad, apropiándose de cifras de miles de millones de pesos mientras se le negaban las prestaciones más elementales a los discapacitados. Esa política siniestra aún perdura.

Medicamento top-5 mundial

El Daratumumab es hoy en día el medicamento que está en el top-5 de la facturación mundial. Dependiendo de la fuente, el laboratorio Janssen, de la norteamericana Johnson & Johnson, recauda en el planeta entre 10.000 y 40.000 millones de dólares por año, únicamente por esa droga. Sucede que para enfermos de mieloma múltiple, cáncer de la sangre, significa una extensión de la vida de unos 10 años. En la Andis era parte de lo que se llamaba PACBI, Prestaciones de Alto Costo y Baja Incidencia. Para el resto de las obras sociales tambien es imprescindible y por eso lo compran IOMA, la obra social de la Provincia de Buenos Aires; APROSS, la obra social de la Provincia de Córdoba, y OBSBA, la obra social de la Ciudad de Buenos Aires. Todos ellos pagan lo mismo por el Daratumumab 400 mg, 2.039.000 pesos. En el concurso de precios, la droguería Génesis se adjudicó la provisión de la Andis, en 5.996.137,70.

Según lo señala el fiscal Picardi, el concurso estaba arreglado entre droguerías vinculadas a Calvete y Atchabahian, que se presentaron en el concurso reducido de precios 01-25-08-382. Ahí figura la droga a los casi 6 millones de pesos. Sólo hubo un competidor en ese medicamento, New Farma S.A., también vinculado al dúo que, según la investigación, manejaba la Andis desde afuera y le daba instrucciones a los funcionarios. “Estas empresas, tal y como fue desarrollado, se encontrarían vinculadas a Calvete, Palotti, Atchabahian, Rama, Armaudo y Lozano”, dice el dictamen de Picardi. La orden de compra derivada del concurso de precios 01-25-08-382, que incluía otros medicamentos, fue de 2.338.749.512 pesos. Dos mil trescientos millones de pesos. Nada menos.

Robos millonarios

El Ustekinumab 90 se utiliza para casos graves de psoriasis, artritis, inflamación intestinal y las diarreas con sangre y dolor. El PAMI y las obras sociales lo compran a 6.207.000 pesos, pero Andis lo pagó a 11.909.591,45. La competencia de provisión fue siempre la misma, Droguería Genesis vs New Farma, que incluso tienen vinculaciones accionarias.

Finalmente, el tercer medicamento de la muestra, el Golimumab 50 mg, está relacionado con graves problemas de movilidad y también diarreas con sangre, dolor abdominal e inflamación intestinal. El PAMI y las obras sociales lo compran a 1.455.000 pesos, y en el concurso de precios, Andis lo pagó a 4.295.961,35.

Demás está decir que los tres medicamentos son importados de Estados Unidos y el laboratorio Janssen, de Johnson & Johnson, lo tiene patentado. Si hubiera versión local sería muchísimo más barato como ocurre con otras drogas. Contrariamente a lo que se pretende instalar, los laboratorios argentinos respetan los medicamentos que laboratorios extranjeros patentan en la Argentina. Sucede que la Argentina, como Brasil y muchos otros países no homologan automáticamente lo que se patenta en el exterior y, además, tiene normas más bien estrictas para patentar. Eso es lo que quiere abolir Washington en los acuerdos que gestiona con el gobierno de Javier Milei: que la patente USA, y muchas extensiones más bien tramposas, rijan en la Argentina y, además, que se reduzcan las exigencias para patentar.

Demás está decir que la sospecha de Picardi y Casanello es que tres de las droguerías oferentes eran, en verdad, cáscaras vacías. Cuando allanaron sus domicilios se encontraron, como dice textualmente el fiscal “ausencia en sus depósitos y en sus oficinas de medicamentos e insumos médicos de relevancia que justificaran el volumen millonario de las adjudicaciones que habían recibido de Andis”. En otras palabras, sólo eran la cara para la maniobra de los concursos de precios: los medicamentos los suministraban otros. El dictamen de Picardi fue acompañado de fotos de heladeras y estanterías vacías, con lo que quedó en claro que no eran los verdaderos proveedores. La sospecha, por supuesto, es que los medicamentos los proveían la Suizo Argentina.

Un debut curioso

No es que Genesis, la proveedora de los 3 medicamentos, tenía un largo historial. Su debut fue asombroso. La habilitaron por primera vez el 12 de julio de 2024 y la invitaron a cotizar el 25 de julio, menos de 2 semanas después. En ese concurso de precios, el 01-24-07-296 se le dio apenas una hora y media a los oferentes para que hagan una propuesta. La mejor oferta fue de la Suizo Argentina, pero no se otorgó la orden de compra: fue para Genesis, 179 millones de pesos.

Con estos métodos, las droguerías Profarma y Genesis se quedaron con el 93,11 por ciento de los concursos de precios, con Calvete y Atchabahian detrás y sin ser los verdaderos proveedores. Sólo las cáscaras para hacer la maniobra.

Para que quede claro, escribe el fiscal: “tanto de la declaración reseñada, como de las conversaciones mantenidas por Andrés Arnaudo -de la droguería Genesis S.A, beneficiada y privilegiada- y Fernando (Droguería Suizo Argentina), se colige que las empresas acordaron sobre las compulsas y se comunicaban sobre lo que cotizarían. Inclusive se denota que desde la Droguería Argentina se impartían órdenes a Genesis respecto del temperamento a adoptar en estos procesos, así como de “deudas” entre ambas compañías”.

El fiscal Picardi enumeró largamente los sobreprecios comparando lo que pagó Andis en concursos de precios reducidos, que fueron los de las maniobras, y concursos de precios ampliados, donde se permitía la participación de otras droguerías y oferentes.

Por ejemplo, el Burosumab 20 mg se compraba en unos 16 o 19 millones de pesos en compulsas generales, pero cuando limitaron las ofertas a dos o tres proveedores -en 2025- el precio saltó a 39 millones y hasta a 45 millones, participando siempre los mismos: Genesis y Profarma. Una indignante estafa a los discapacitados.

Los audios y la verdad

Con todos estos datos sobre la mesa, pese a que el fiscal Picardi ni siquiera nombró los audios en los que se escucha la voz de Spagnuolo, es evidente que era verdad lo que decía el titular de Andis en las grabaciones. Además, se lo decía a quien lo quisiera escuchar: Fernando Cerimedo, su esposa, el periodista Alejandro Fantino y a los interlocutores de los audios.

*Había un sistema más o menos normal que funcionaba en Discapacidad donde competían todas las droguerías.

*Supuestamente de la mano de los primos Menem -Lule y Martín- se empezó a privilegiar como proveedor a la Droguería Suizo Argentina, de la familia Kovalivker. La relación venía de la época de Macri: de hecho hay foto de Johnatan Kovalivker jugando al paddle con el expresidente.

*Según los dichos de Spagnuolo, privilegiar a los Kovalivker significó un aumento en las coimas, del 5 al 8 por ciento, con el famoso “un 3 por ciento va para Karina”.

*En el esquema, para que no se note, la cara la ponían otras supuestas droguerías, que, en verdad, no tenían medicamentos.

*La cabeza del esquema externo eran Calvete y Atchabahian. Este último fue titular de Incluir Salud en épocas de Mauricio Macri y ya en el gobierno de Milei, desde afuera, le daba órdenes a Daniel Garbellini, ocupante actual del puesto, y que fuera su subordinado en tiempos de Macri.

*Spagnuolo lo dice con todas las letras: “me pusieron a la gente para robar”.

*En realidad, Spagnuolo no se quejaba del robo sino de que todo se hacía con su firma y él se llevaba una parte menor.

*En los diálogos de los audios, el titular de la Andis buscaba asesoramiento para evitar dejar su firma en las adjudicaciones.

Como es obvio, Spagnuolo se llevó su parte. Picardi describe cómo le llevaron 5 millones de pesos en efectivo, hubo otras cuatros visitas de Calvete al country de Spagnuolo, casi seguro con el mismo objetivo de llevarle plata y hay una descripción de gastos que no se condicen con sus ingresos, entre ellos la mudanza al country y las reformas en la casa. Lo mismo vale para Garbellini.

Los 700.000 dólares de la hija de Calvete, Ornela, los seis departamentos de su propiedad y la fortuna de su padre son parte de la historia, así como el hecho, descripto por el fiscal, de que la droguería Genesis compró una camioneta importada y la cédula de autorización de manejo está a nombre de Atchabahian, pese a que no figura como accionista de la empresa. Todo exhibe quienes son los jugadores de la trampa millonaria.

Lo que ocurre en la causa judicial no debería llamar la atención. Spagnuolo se negó a declarar, Garbellini se negó a declarar, Atchabahian se negó a declarar, Calvete se negó a declarar, su hija Ornella, renunció al Ministerio de Economía, la pareja de Ornela, Javier Cardini, también tuvo que irse del Ministerio de Economía, el abogado de Calvete, Camilo Cordero Fabbri, renunció a la Oficina Anticorrupción, el laboratorio Roche, echó a Luciana Ferrari, que sin ser empleada de Andis, tenía nombre de usuario y contraseña falsa para acceder a los concursos de precios. Y los movimientos siguen. La lógica es que en algún momento el tsunami va a llegar a la Casa Rosada. Por algo Spagnuolo era el amigo y abogado de Milei y, según sus dichos, le advirtió al presidente del 3 por ciento para Karina y del robo a los discapacitados. Cobijado en su supuesta victoria electoral, Milei dijo que “son solo chismes de peluquería”.
Por Raúl Kollmann / P12

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