Sala Penal de la Cámara de Apelaciones confirmó procesamiento y prisión preventiva a Diego Pérez

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Los jueces a cargo de la feria, en la Sala Penal de la Cámara de Apelaciones, Martín Bramatí y Ernesto Löffler confirmaron la resolución dictada en primera instancia por la Juez de Instrucción Penal contra Diego Pérez, imputado por ser autor intelectual del asesinato de Omar Prada, hecho ocurrido en junio de 2009. El imputado estuvo prófugo durante casi seis años y ahora deberá afrontar la acusación en un juicio oral. También se confirmó el embargo de 500 mil pesos.


RIO GRANDE.- Los Jueces de feria de la Sala Penal de la Cámara de Apelaciones, Martín Bramatí y Ernesto Löffler, confirmaron el procesamiento y la prisión preventiva dictada por la Jueza María Cristina Barrionuevo contra Diego Leonardo Pérez, imputado como autor intelectual del homicidio de Claudio Omar Prada, hecho ocurrido en junio de 2009, en Ushuaia, como consecuencia de un negocio vinculado con la venta de estupefacientes.
En la sentencia del Tribunal de Alzada, se confirma la resolución de la Magistrada, quien lo consideró “prima facie autor intelectual y penalmente responsable del delito de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por el uso de arma de fuego, del que resultó víctima Claudio Omar Prada”. También fue confirmada la prisión preventiva y el embargo por la suma de 500 mil pesos.
La sentencia tiene el voto fundado del Juez Bramatí, al cual adhirió en todos sus términos el doctor Löffler. Allí se rechaza el recurso de apelación que interpuso la defensa de Pérez, ya que no existe una “crítica concreta y razonada de los fundamentos esenciales del pronunciamiento apelado”.
“La actividad revisora de la Alzada está limitada por los agravios que la parte apelante expresa contra el fallo y cuando estos faltan o son técnicamente insuficientes, porque no contienen una crítica concreta y razonada de los fundamentos esenciales del pronunciamiento apelado, la sala no se encuentra legalmente habilitada para efectuar la revisión de la resolución impugnada”, señala la sentencia.
En la resolución judicial se valora las pruebas colectadas en la investigación judicial y policial que se llevó adelante en torno a un homicidio que no quedó impune y que tiene ya a tres personas condenadas, por ser los autores materiales del asesinato. Se trata de los hermanos Gustavo Ariel y Maximiliano Oscar Farías y Héctor Omar Caraffa; todos ellos considerados sicarios contratados por Pérez, para ultimar a Omar Prada.
En la sentencia de los Jueces Bramatí y Löffler, se rechaza la apelación a la resolución de primera instancia, porque “para tildar errónea la evaluación judicial” de las testimoniales colectadas en la causa, “el recurrente debería haber descalificado el sentido incriminatorio que emerge del juego armónico valorado por la Magistrada”.
“La argumentación ensayada por el recurrente no contiene una crítica directa a los fundamentos de la resolución apelada en cuanto a la acreditación del hallazgo y ocultamiento de droga por parte de la víctima, temor de muerte de esta y relación con Pérez por comercialización de estupefacientes (deuda dineraria), de tal modo dejó subsistentes dichos puntos centrales de la sentencia que resultan contrarios a su pretensión”, indica la sentencia del Tribunal de Alzada.

Los motivos
En cuanto a los motivos que habría tenido Pérez para mandar asesinar a Omar Prada, en la causa surge que la propia víctima temía que algo le iba a ocurrir y señalaba al imputado en sus temores.
Así, surge de la declaración del testigo Roberto “Lechu” Torres, quien señaló que era evidente que Prada, quien conocía perfectamente el ambiente de la droga, suponía que algo malo podría llegar a sucederle a raíz de las diferencias que mantenía con Diego Pérez por las exigencias de la entrega de una deuda dineraria. Agregó que por esa desconfianza tomó vistas fotográficas que los vinculan directamente a ambos con la droga (aportadas a la causa), “ello por si le pasaba algo”.
La existencia de una deuda de Diego Pérez a favor de Claudio Prada y la relación entre éstos por la comercialización de estupefacientes, surgieron de otras pruebas testimoniales que no han sido refutadas en la causa.

Antecedentes del caso
En junio de 2008, Claudio Omar Prada encontró un cargamento de cocaína en un embarcación que quedó varado en Brasil. La droga fue ocultada en una playa cercana a Porto Seguro.
Prada muy amigo de Diego Pérez desde la infancia en Ushuaia, le habría solicitado que vendieran la droga, a lo cual Pérez habría accedido pero no le habría entregado a Prada la suma convenida, lo que generó entre los nombrados una situación tensa. Además, Prada comentaba abierta y públicamente en su círculo de amigos fueguinos estas circunstancias lo cual enojaba de sobremanera a Pérez por la exposición púbica a la que se veía sometido por esos dichos respecto de una actividad evidentemente ilegal.
El enojo de Pérez llegó a tal punto que habría pergeñado la idea de eliminar a Prada contratando para ello a tres sicarios santafesinos, con los que mantenía trato, por lo menos, desde el mes de marzo de 2009. Ellos eran los hermanos Gustavo Ariel y Maximiliano Oscar Farías y Héctor Omar Caraffa.
Los sicarios, con apoyo logístico de dos sujetos locales Gustavo Zapata (prófugo) y Avanzato, estrechamente vinculados a Pérez, lograron ejecutar mediante un tiro en la frente a Claudio Prada, en el interior de su domicilio particular en calle Río Almanza 1045 departamento B, el 19 de junio de 2009; entre las 07:00 y las 07:15; de acuerdo a lo estimado en la causa.
Cabe señalar que se constató la existencia de una comunicación telefónica entre Diego Pérez y Gustavo Farías; en día y franja horaria coincidente al deceso de Prada. Esto fue el 19 de junio de 2009, a las 07:10. Además, se pudo probar (también con el cruce de llamadas telefónicas), que Pérez se encontró en Aeroparque con los hermanos Farías y Caraffa, quienes viajaron desde Río Grande a Buenos Aires, en un vuelo nocturno que arribó a las 05:00 del 20 de junio de 2009.