La vida de una leona y un puma

De la mano de la Secretaría de Deportes y MZL Deportes, Agustina Albertario (Las Leonas) y Máximo Provenzano (Pumas 7s) brindaron una charla abierta este miércoles en el Gimnasio Petrina donde contaron pormenores de su vida como deportistas de élite. “La clave está en entrenar y seguir adelante por nuestros sueños”, enfatizó la reciente campeona panamericana.

USHUAIA.- Tras el gran logro de Las Leonas hace una semana en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 con la consecuente clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y la obtención de la medalla dorada, una de las más experimentadas del plantel: Agustina Albertario (más de 130 partidos internacionales con la camiseta argentina), arribó junto a su pareja Máximo “Nito” Provenzano (Jugador de Los Pumas 7s) este lunes a Ushuaia para disfrutar de sus pequeños días de vacaciones.
Entre los planes, que incluyeron dos jornadas intensas de actividad en Cerro Castor donde aprendieron a hacer Snowboard, la clásica visita al Restaurant Volver del gran Lino Gómez Adillón y un paso de relajación en el Hotel Arakur antes de retornar a sus actividades, la charla abierta al público de este miércoles en el Petrina dejó muchos conceptos interesantes para los jóvenes deportistas que sueñan con llegar a ser de élite.
Si bien la charla fue encabezada por Mauricio Zentner Lavori en compañía de Pablo Oliva representando a MZL Deportes, los chicos y chicas presentes pudieron tomar el micrófono a pesar de los nervios y preguntar libremente a las figuras sobre sus dudas.
Lo sorpresivo fue el atino y capacidad para sacarle los temas a los periodistas, que muchas veces se sorprendían, tanto como los deportistas, por la calidad de los cuestionamientos propuestos por los eventuales entrevistadores.
A continuación destacamos los momentos más relevantes de la charla: “Nunca fui fanática del hockey, lo hacía porque lo tenía en el colegio y por obligación. Un día mi mamá me mandó a un club porque no quería que esté más en casa. Me empezó a gustar la idea, soy fanática del físico y comencé a entrenar con un personal trainer desde los 13 años. Para mí es el número uno. Tenía que tener mucha disciplina, cuidar con las comidas, salidas, la noche no va acompañada del deporte ni el alcohol. Tuve el privilegio de elegir, primero con el Seleccionado de Buenos Aires y siempre aspiré más arriba. Entré por el Junior en los JJOO de la Juventud Singapur 2010 y luego me fui sumando a Las Leonas en un momento donde había ocho lesionadas. A esa altura tenía el camino marcado para lo que venía con 16 años”, enfatizó Albertario de entrada.
Y agregó: “No estoy acostumbrada a otra vida. Mi vida siempre fue así. Me pierdo miles de cosas, cumpleaños, casamientos, salidas con amigas. No lo cambio por nada, sinceramente. Hubo viajes donde volaba a Australia y Nueva Zelanda con 12 horas de diferencia y hay que ser fuerte mentalmente. La clave está en entrenar y seguir adelante por nuestros sueños”.
“Esta primera parte del año entre la Pro League y los Panamericanos ni estuve en mi casa prácticamente. Siempre hay que estar enfocado más allá de jugar poco o mucho, aprender a manejar la distancia y siempre estar cerca de la familia que es fundamental”, completó.
Por su parte, Provenzano manifestó: “A mí me tocó de grande con 29 años el llamado a la Selección y lo tomo con mucha alegría, lo disfruto. Me gustaba mucho de chico el fútbol, soy hincha de Racing y la casualidad es que un amigo de mi papá era representante de jugadores. Me quiso llevar a Independiente, hice un par de prácticas y no me gustó así que seguí con el rugby. Hay que tener mucha constancia y resignar cosas, objetivos personales, basándose en la disciplina para poder llegar”.
El fullback de Alumni estuvo en la capital provincial allá por 2011 con el Seven del Fin del Mundo y se quedó con algo particular: “No me voy a olvidar del clima. Nevaba, llovía, salía el sol. Una mezcla que no se encuentra en otro lado”.


En relación al entrenamiento con el Seleccionado dijo que “es similar al de Las Leonas, entrenamos cuatro veces por semana de 8 a 14 y hacemos físico, gimnasio, recuperación, fisioterapia, kinesiología y cuando nos vamos de gira bajamos un poco el ritmo para llegar bien a los partidos. A ellas el Chapa las tiene entrenando siempre al máximo, je”.
Cuando se tocó el tema de los fracasos y las derrotas enfatizó que si bien es “muy calentón”, trata de enfocarse y ver los errores propios que se hicieron, no tanto en los compañeros, para poder mejorarlos en los próximos partidos. Albertario sostuvo que “es parte del deporte, lo bueno es que siempre te da revancha”.
Otro de los conceptos interesantes los expresó la leona: “Tuve muchos momentos donde mi cabeza me decía dejá, listo, ya está. Pasé por mil millones de cosas, quedé afuera de momentos importantes y me di cuenta lo fuerte que soy. Conozco casos de compañeras que han quedado desafectadas y luego se alejaron del deporte. Creo que la mentalidad es fundamental, hay que demostrarse que vos podes”.
A modo de cierre, luego de una serie de más de 20 preguntas realizadas por los presentes, ambos dejaron un mensaje para todos los deportistas que quieren llegar alto en sus objetivos: “Si uno quiere, puede. Solo hay que ser constante, comprometido, tener disciplina y cumplir con lo que hay que cumplir. No tenemos imposibles y estamos orgullosos de poder contarles nuestra experiencia”.
Esto es sólo una mínima parte de una riquísima charla que dejó a todos con ganas de más. ¡Tierra del Fuego los espera con los brazos abiertos para una segunda vez!