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La edición 117ª de la Campaña Antártica se realizará bajo un estricto protocolo sanitario por el COVID-19. “Hemos tomado todas las precauciones correspondientes, desde febrero nuestras bases tienen un protocolo muy estricto”, dijo el ministro de Defensa, Agustín Rossi.

Este año se deberán adoptar medidas de seguridad sanitaria para evitar casos de COVID-19.

USHUAIA.- El ministro de Defensa, Agustín Rossi, encabezó una reunión del Comando Conjunto Antártico en la que se revisaron las distintas acciones tendientes a realizar la Campaña Antártica de Verano (CAV) 2020/2021, que en esta edición tendrá como desafío cumplir con las tareas esenciales de relevo de las dotaciones y abastecimiento, bajo estrictas medidas sanitarias ante la pandemia del COVID-19.

Estuvieron presentes el secretario de Malvinas, Antártida y el Atlántico Sur, Daniel Filmus; y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las FFAA, general de Brigada Juan Martín Paleo; el comandante Operacional de las FFAA Deimundo Escobal; y la subsecretaria de Planeamiento Operativo y Servicio Logístico de la Defensa, Lucía Kersul, entre otras autoridades.

“La Campaña Antártica de Verano de este año, como todas las actividades que se están realizando, también estará condicionada por el COVID. Hay que entender que la Antártida es el único continente que no tiene casos de COVID reconocidos, por lo tanto hemos tomado todas las precauciones correspondientes, por eso se implementará un protocolo previo para el personal que va a participar en la campaña”, explicó Rossi.

Se dispuso el aislamiento preventivo durante 14 días a cada dotación que está por viajar.

“Vamos a fortalecer nuestra presencia en aquellas bases que son permanentes, las que están abiertas todo el año, no se abrirán las bases temporarias, en estas solo se hará una inspección para ver el estado en el que están; esto hará que se reduzca la cantidad de personal militar y científico que participa de la campaña”, afirmó el titular de Defensa, quien aclaró que todo el personal que participará en la CAV “tendrá que cumplir con el protocolo previo, que consiste en una cuarentena de 14 días antes de poder embarcar en los buques o aviones” afectados al desarrollo de la misma.

Con respecto al desarrollo de la campaña este año tan complicado por la pandemia, el ministro señaló que “hay países que ya han tomado la decisión de suspender su campaña antártica de verano, nosotros creemos que eso no es factible, y decidimos hacerla con todos los cuidados y el protocolo correspondiente”, y recordó que “desde antes de que se conociera el primer caso de COVID en la Argentina, en febrero de este año, las bases antárticas argentinas ya empezaron a contar con un protocolo muy estricto de cuidado personal”, que incluyó el no contacto con personal de otras bases.

“Argentina tiene una enorme historia de presencia ininterrumpida en la Antártida. Es uno de los países que mayor cantidad de bases tiene, con científicos que participan todo el año, y todo esto significa una operación logística de gran despliegue que realizan nuestras Fuerzas Armadas”, concluyó.

Plan de operaciones

Para cumplir eficazmente con la CAV y minimizar los riesgos que implica el coronavirus -en la única región del planeta que se mantiene sin contagios desde el inicio de la pandemia- el Comando Operacional Conjunto dispuso un plan de operaciones que tiene previsto las tres fases en la que anualmente se desarrolla la CAV que comienza en los primeros días de diciembre.

La campaña antártica seguirá con el desarrollo planificado aunque más restringido.

La novedad es la inclusión de una fase preliminar: en esta etapa el objetivo principal es cumplir un estricto protocolo sanitario que consiste en el aislamiento preventivo durante 14 días a cada dotación que está por viajar. A cada uno de sus integrantes, el primer día se le hace un test de PCR (hisopado para detectar el coronavirus) y durante esas dos semanas se les efectúan controles médicos, los que concluyen el día 14 con otro test de PCR, y cuyo resultado no detectable le posibilita, finalmente, el ingreso seguro a la Antártida.

Luego, la campaña antártica seguirá con el desarrollo planificado, más restringido, pero que tiene como todos los años tres fases: la primera que empieza en el mes de diciembre, con el relevo y abastecimiento de la Base Marambio, luego por condiciones glaciológicas en el mes de enero se procede a hacer el relevo de la Base Belgrano II y a continuación en la tercera fase se completa el abastecimiento en torno a la Base San Martín.

Esta edición 117º de la CAV tendrá como objetivo primordial abastecer a las 6 bases argentinas permanentes (Marambio, Esperanza, Orcadas, Belgrano II, San Martín y Carlini), y debido a las restricciones que impone la pandemia no se abrirán las siete bases temporales (Primavera, Melchior, Cámara, Brown, Matienzo, Decepción y Petrel), ni los refugios y campamentos que utilizan los científicos. La prioridad será el relevo de las dotaciones de las seis bases permanentes, el abastecimiento de víveres y combustible, y el retiro de residuos como se hace cada año.

Para la implementación de estas directivas, en este contexto de pandemia, el Ministerio de Defensa -a través de la Resolución 2020 /373- instruyó al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas “a disponer de las medidas administrativas, operativas, sanitarias y logísticas que se consideren necesarias para minimizar los efectos del COVID-19 en la Campaña Antártica 2020-2021”.

También se instruyó al EMCO de las FFAA a instrumentar las siguientes instrucciones particulares durante la Campaña Antártica 2020-2021: las bases temporarias y refugios no podrán ser ocupados; la Escuela Dr. Raúl Alfonsín de la Base Esperanza, permanecerá cerrada durante el ciclo lectivo 2021; y se establecerán políticas específicas para el ingreso de personal a la Antártida.

Se estableció que la actividad científica será muy limitada.

Algunas limitaciones

Se estableció también que la actividad científica será muy limitada. Se autorizará el traslado de científicos e investigadores para invernar y desarrollar sus actividades en las bases permanentes, como también personal para el desarrollo de tareas esenciales durante la etapa de verano. Esto se llevará a cabo de la siguiente manera: personal embarcado serán siete con dedicación exclusiva para tareas de ciencia, sin posibilidades de desembarco y acceso a las bases.

Además, para poder cumplir con el desarrollo de algunas tareas con compromisos internacionales de interés prioritario y con permanencia exclusiva en las Bases, se autorizó a 13 investigadores y científicos en la Base Carlini, 2 en la Base Esperanza, y dos en la Base Orcadas.

Por último, todas las tareas logísticas deben ser canalizadas y coordinadas con el Comando Conjunto.

En tanto, el comandante del Conjunto Antártico, coronel Edgard Calandin, explicó en su exposición que “las actividades científicas este año estarán limitadas por las restricciones y cuidados sanitarios debido a la pandemia”. También indicó que este año “no se trasladarán familias a la Antártida, y la escuela de la Base Esperanza (la única que funciona en la Antártida) permanecerá cerrada, solamente se desarrollarán las tareas esenciales” como las que ya se enumeraron, y las orientadas en tratar de reducir los residuos históricos.