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ANMAT aprobó el desarrollo de un respirador mecánico

La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó la realización de un respirador mecánico diseñado y desarrollado por profesionales de la empresa Grupo INBIO S.A., investigadores de la Universidad Nacional de Rafaela (UNRaf) y del Centro Tecnológico Rafaela (CenTec).

Respirador mecánico (Ciclador de Resucitador) para enfermos de COVID-19.

BUENOS AIRES.- Se trata de un Ciclador Automático de Resucitador (CAR) que brinda asistencia respiratoria a pacientes intubados a través de un resucitador manual (conocido también como AMBU) operado de forma automática.
El Ciclador Automático de Resucitador (CAR) permite reforzar la respuesta sanitaria frente a la pandemia evitando el colapso y poner en valor la cadena productiva local promoviendo la sustitución de importaciones.

Podrá ser utilizado por todos los centros sanitarios dedicados a la atención de pacientes que necesiten asistencia respiratoria a causa del COVID-19. Con esta habilitación oficial, el Ciclador Automático de Resucitador para enfermos de COVID-19 podrá producirse en Santa Fe y se comercializará y distribuirá en todo el territorio nacional.

El director técnico de la Fábrica de Producto Médico de Grupo INBIO habilitada por la ANMAT, Guillermo Bernasconi, expresó que “estamos orgullosos del aporte que realizamos como bioingenieros, colaborando con el sistema de salud en esta difícil situación que estamos viviendo como sociedad”.

El proyecto también contó con el apoyo de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología.

Características principales

El dispositivo automatiza el proceso manual de ventilar un paciente intubado con un resucitador (AMBU) y además, cuenta con la ventaja de ser de fácil manejo y no requerir de aire comprimido. Esta característica es muy importante para su uso en instalaciones de campaña o recursos de gases medicinales limitados.

Su sencillez posibilita que pueda construirse a gran escala y a bajo costo para asistir a las necesidades que puedan surgir por la pandemia. El desafío de la iniciativa fue lograr un producto de rápida fabricación local y con insumos casi en su totalidad de industria nacional y con estándares de uso sanitario.

Este es un respirador que fue diseñado y desarrollado por bioingenieros de la empresa Grupo INBIO S.A. (Guillermo Bernasconi, Alfredo Garetto y Marco Francesconi) con colaboración de ingenieros de la UNRaf (Luis Silva, Agustín Bucciarelli, entre otros) y el bioingeniero Lautaro Turco de Centec.