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Mensaje en la botella

Un informe difundido por la ONG local “A Limpiar Ushuaia”, describe crudamente la problemática generada por los envases de vidrio que llegan desde el continente conteniendo bebidas y que, al quedar vacíos, en lugar de reutilizarse, se convierten en basura sin que las empresas se hagan responsables de ellos.

Durante una limpieza en el camping del Río Olivia los voluntarios juntaron 900 botellas en una sola jornada.

USHUAIA.- Un informe difundido por la ONG local “A Limpiar Ushuaia” describe crudamente la problemática generada por los envases de vidrio que llegan desde el continente conteniendo bebidas y que, al quedar vacíos, en lugar de reutilizarse, se convierten en basura sin que las empresas se hagan responsables de ellos.
El informe está basado en la publicación de Luis Cánepa, Angélica Arenas, Javier Iturralde, Roberto Mele y Juan García, “Valoración de residuos de vidrio en Tierra del Fuego”, elaborado por el Instituto de Desarrollo Económico e Innovación de la UNTDF, que en 2017 generó la presentación de un proyecto de ley que ingresó a la Legislatura fueguina.
En nuestro país los envases retornables existen en la mayoría de las ciudades de la Argentina continental. Es decir, en la ciudad de Río Gallegos (Santa Cruz), a menos de 600 kilómetros de distancia de Ushuaia, el sistema de retorno de envases existe. Y también existen plantas que lo reciclan.
En Tierra del Fuego, históricamente los envases retornables también se canjeaban y se enviaban al continente, requiriendo un trámite aduanero establecido por la ley 19.640 para el posterior flete. No obstante, con el correr del tiempo, los envases dejaron de recibirse, con lo cual se convirtieron en un desecho más, que no se degrada y queda para siempre en el territorio provincial.
Según el estudio de referencia, cada año ingresan a la ciudad de Ushuaia 4,7 millones de botellas de vidrio… (y que)… un 55% de este volumen corresponde a botellas de cerveza de un litro, que en el resto del país admiten ser retornadas, y el 45% restante corresponde a otro tipo de bebidas (vino, licores, etc.) cuyos envases son no retornables, no solo en Tierra del Fuego, sino también en el resto de Argentina”.
La gestión de residuos sólidos urbanos en Ushuaia no prevé la disposición inicial obligatoria del vidrio. El contenido de las campanas de recolección selectiva del vidrio se acopia en un predio municipal. Según datos de la Secretaría de Medio Ambiente municipal “se recolectan, en promedio, unos 250m³ de residuos de vidrio por mes, a través de 70 campanas distribuidas en la ciudad. Este volumen equivale a unos 2,4 millones de botellas, o sea, poco más del 50% del total de botellas desechadas anualmente en la ciudad.” Podría deducirse que el 50% restante termina en el relleno sanitario o tiradas en los espacios públicos.
La Ordenanza Municipal N° 5234 sancionada el 14/06/2017 declaró de Interés Público la Propuesta de Reciclado de Vidrio presentada por la Secretaría de Medio Ambiente. Esta propuesta contemplaba el procesamiento del vidrio recolectado para ser triturado y posteriormente utilizado en obra pública. La implementación no se concretó por razones que nunca se explicaron a la sociedad.

Las marcas no se hacen cargo del impacto que originan sus productos en el ambiente y en lugar de reciclar, generan más basura.

El vidrio, material noble
El vidrio es un material obtenido por la fusión de compuestos inorgánicos a altas temperaturas, y el enfriamiento de la masa resultante hasta un estado rígido no cristalino.

Tiene un tiempo de degradación en el ambiente de más de 5.000 años y su mayor virtud, es la posibilidad de reutilización. Puede ser reutilizado por el consumidor como contenedor de alimentos u objetos, pero lo más importante es que puede ser reutilizado para el mismo fin para el que fue producido. Este es el caso de los envases retornables.
Se trata de un material noble, que permite la reutilización por un tiempo prolongado. Es fácil de lavar y reutilizar, solo es necesario tener la precaución de evitar que se rompa. Se calcula que los envases retornables se utilizan -en promedio- 27 veces. Es reciclable en un 100%, pues con cada tonelada de fragmentos de vidrio limpio se obtiene otra tonelada de vidrio nuevo.

Un problema que necesita solución
En Tierra del Fuego no hay plantas de producción de vidrio a partir del reciclaje, aunque sí hay empresas que necesitan envases para comercializar sus productos, como las plantas productoras de cervezas, agua mineral y bebidas endulzadas entre otras y deben traer del continente botellas y frascos vacíos para envasarlos.
El informe indica que la producción de vidrio a partir del reciclaje permite disminuir la disposición final de vidrio en el relleno sanitario, requiere de menor uso de energía que su fabricación a partir de los materiales originales y utiliza menor cantidad de insumos, entre otros beneficios.
Algunas cervecerías artesanales venden y reciben growlers (recipientes de vidrio que cargan un poco menos de 2 litros) para carga de cerveza. Se trata de recipientes que, o bien son retornables o se llevan limpios para su carga o recarga.
Otros establecimientos comerciales están invirtiendo en equipamiento para el correcto lavado de las botellas que se devuelven, para su reutilización.
Las botellas son de más difícil reutilización en los hogares, por eso es fundamental encontrar un proceso que sea beneficioso para el consumidor, para el productor o comercio, para la comunidad y para el ambiente:
Para el consumidor, llevando su envase o devolviendo el envase vacío paga menos por el producto. Por su parte, el productor logra la fidelización de los clientes. Disminuye la compra de botellas y los costos asociados, solo se realiza el lavado de las mismas.
El costo del lavado o del transporte para la devolución de los envases al productor puede añadirse al valor de venta y el mismo seguirá siendo más económico que el actual para quienes retornan los envases.
Además, se ahorrarían recursos municipales en gestión del vidrio, se desalienta el arrojar botellas en espacios públicos y disminuiría el volumen de acopio; se reduce el consumo energético de la fabricación de vidrio, la extracción de recursos para la producción y las emisiones de carbono, lo que representa además, un gran beneficio para el ambiente.

Botellas por todas partes
En 2018 A Limpiar Ushuaia realizó 7 jornadas de limpieza en diferentes lugares de la ciudad con la colaboración de 179 voluntarios. En esa oportunidad se juntaron 1382 botellas equivalentes a 898 kilogramos de vidrio.
En 2019, se concretaron 14 jornadas de limpieza en las que se recogieron 2240 botellas (1456 kilos de vidrio) dispersas en diferentes lugares públicos de la ciudad.
En lo que va de 2020, el resultado de las limpiezas se limita a las que pudieron realizarse antes de que se declarara la pandemia, que fueron cuatro, con 28 voluntarios, en las que se recogieron 245 botellas que equivalen a 159 kilos de vidrio y que estaban dispersas en diferentes lugares de uso habitual de la ciudadanía y los turistas.
“No se contabilizaron los vidrios rotos que, en espacios muy concurridos por los vecinos, pueden significar de 4 a 6 baldes de 20 litros en cada espacio. Otro aspecto a considerar es que establecemos un tiempo máximo de duración de 2 horas por jornada, siendo el promedio de 1.3 horas. Esto significa que, en lugares muy impactados, no se llegan a recolectar todos los residuos existentes”, señala la ONG en su informe.
Los lugares más impactados suelen ser espacios en los que el bosque brinda un reparo para sentarse o aquellos que se encuentran suficientemente alejados de sectores iluminados.
“En enero de 2018, en el camping del Río Olivia alcanzamos el triste récord de 900 botellas en una sola jornada. Se trata de un lugar muy concurrido que, además, se encuentra fuera del ejido urbano y no cuenta con el servicio municipal de recolección de residuos”.
La playa de Bahía Golondrina en la cercanía del ingreso al aeropuerto es un espacio en el que se encuentran botellas de vidrio de manera recurrente. Otros espacios públicos parecen ser punto de reunión de jóvenes: la zona cercana al ingreso al Camino de los Presos por la Av. Leandro Alem; algunos sectores del Valle de Andorra, y varios sectores de bosque comunal en distintas partes de la ciudad como Laguna del Diablo, Barrio Andino, espacio aledaño al Jardín de Infantes Krakeyen.
Además del impacto visual que genera la botella tirada en los espacios públicos, también es necesario considerar los riesgos para la seguridad y la salud de las personas -en especial los niños- de los vidrios rotos que se encuentran en plazas y espacios verdes. Como ejemplo, podemos citar el caso de un niño que resultó lesionado al caer sobre un vidrio roto mientras andaba en bicicleta cerca de la plaza ubicada en Fuegia Basket y Constitución Fueguina.

La solución
A Limpiar Ushuaia promueve la separación de los residuos en origen. Las opciones posibles en el caso de las botellas de vidrio son:
-Obligar a los vecinos a realizar la separación en origen y llevar las botellas a los puntos de recolección o de acopio, para su posterior tratamiento (reciclaje del material).
-Implementar un sistema de incentivo por retorno de envases de vidrio para su posterior rellenado (reutilización del envase).

  • En el caso de los productores locales de bebidas, minimiza la huella de carbono y los costos del traslado de las botellas vacías hacia la Provincia, que comienzan a recuperarse en el territorio que abastece.
  • El trabajo “Valorización de residuos de vidrio en Tierra del Fuego” (2019) concluye que la implementación de un sistema de retorno de envases es viable en Tierra del Fuego. El proyecto presenta un VAN de $ 69.657.069 y una TIR del 295% anual. Este trabajo generó la presentación del proyecto de ley ingresado a la Legislatura Provincial como asunto de Particulares N° 15.
    Finalmente, el informe destaca el concepto de Responsabilidad Ampliada del Productor que implica que el productor se haga cargo del impacto que producen los productos que pone en el mercado, asumiendo la gestión de los residuos que se generan a lo largo de todo el proceso, desde la fabricación hasta el posconsumo.
    “En las jornadas de limpieza se suelen identificar fácilmente las marcas de numerosos envases que se encuentran en los espacios públicos. Creemos importante establecer políticas públicas que pongan la responsabilidad en el origen (local, provincial o nacional), en la producción, distribución o venta del producto, de manera que el costo de los productos incluya la correspondiente gestión de los residuos; y generar herramientas financieras que permitan -a las personas que realizan producción local de alimentos y/o bebidas- adquirir el equipamiento necesario para adecuar sus procesos para la reutilización de envases”, concluyen desde la ONG.