Sociedad

CPET y una carrera de 3000 kilómetros

En una carta abierta, un grupo de padres de estudiantes del CPET de Río Grande, relató la odisea de la comunidad educativa para alcanzar la meta de competir en la Eco YPF. Estudiantes de 7mo año, junto a sus docentes, se presentaron en la carrera con un auto hecho por ellos, que debieron enviar en avión, como equipaje.

El festejo: La comunidad que integra CPET, felicitó a los 14 integrantes del equipo, y los calificó como gladiadores.

RIO GRANDE.- En una carta abierta, padres y familiares de estudiantes que asisten al Colegio Provincial de Educación Tecnológica de Río Grande, contaron la historia de cómo lograron participar de la Eco YPF. A pesar de la burocracia, el grupo de estudiantes, docentes, y familiares que integran la comunidad de la institución educativa logró el objetivo, y participó de la competencia. Pero, además, lograron quedar entre los 10 mejores, y traerán a casa el premio al Espíritu Deportivo. Lo que sigue, es la historia, tal como la relataron los padres de los estudiantes:
“Un día el profe llegó con una hermosa propuesta, y este entusiasta grupo de jóvenes se puso manos a la obra. El objetivo ya estaba fijado, competir En la Eco YPF con un auto eléctrico construido por sus propias manos. En la vida uno va planificando sus acciones con el fin de cumplir los objetivos fijados, pero no siempre las cosas salen como uno quiere. Y ahí es donde este grupo de jóvenes, con temple de acero y corazón de compañerismo, de padres comprometidos con sus hijos, de profes que nunca bajaron los brazos, de un colegio encabezado por directivos que acompañaron todo el proceso; dejaron en claro que el objetivo se cumpliría sí o sí”, dice el relato.
“Vivimos en una isla donde a veces la burocracia y las distancias geográficas nos suelen jugar en contra. Y esta vez no fue la excepción. El día jueves 28 de noviembre (un día antes de que el equipo viaje a competir) nos enteramos que el auto todavía se encontraba en el transporte. Viendo que la única posibilidad que nos quedaba era sacarlo vía aérea se da intervención al Gobierno de la Provincia, quienes tramitan esto de manera urgente, indicándonos que debíamos llevar el auto a Ushuaia para ser trasladado por una empresa que se dedica al envío de cargas aéreas.
El auto es llevado inmediatamente, mientras los 14 alumnos y dos profesores de 7mo 1ra del CPET viajaban en el vuelo de las 3 de la madrugada del sábado 29 de noviembre a Buenos Aires. El mismo día, a las 17 horas, nos informan de la empresa que por razones burocráticas el auto se podría enviar recién el lunes. La competencia comenzaba con la presentación del auto el sábado 30 de noviembre a las 14 horas. Nadie se dio por vencido, y fuimos por la última carta por jugar, enviar el auto como equipaje. Se consultó a los profes que estaban en Buenos Aires y nos dan el visto bueno para cortar el auto en dos partes. Mientras ellos conseguían que una escuela técnica de capital Federal prestara sus instalaciones y herramientas para volver a armarlo, en Ushuaia se procedía a cortar el auto en dos partes”, contaron los padres del grupo.
“Finalmente los padres del colegio buscaron el auto, mientras el Director del Colegio gestionaba compra de un pasaje para que un profesor viajara en el avión, con el auto. A las dos de la madrugada del día de la competición arriban al aeropuerto de Río Grande con el auto en dos partes. -continúa el relato- Es ahí, cuando la solidaridad se hace presente. Padres del colegio y el Director esperaban en el aeropuerto, personal de Aeropuertos Argentina 2000, Policía Aeronáutica, Aduana y en especial Personal de rampa de Aerolíneas Argentinas hicieron que tanto esfuerzo no quede en vano. Se hicieron 3 bultos con el peso reglamentario para ser transportado vía aérea. A las 8 despegaba el vuelo de Aerolíneas, con el auto”.
Mientras en Buenos Aires el equipo de competición: seis estudiantes y un profesor, se dirigían al Autódromo Gálvez para acreditarse y hacer el reconocimiento del autódromo. El resto de los chicos y un profe esperaban en el aeropuerto, ansiosos, la llegada de su auto para en tiempo récord, poder armarlo, balancearlo y entregárselo a sus compañeros en el autódromo antes de las 14 horas.
“No dejamos de sentir orgullo y admiración por cada uno de ellos. Dejaron a su querida escuela en lo más alto de la gloria, le dieron a su ciudad, a su provincia, una alegría infinita. Algún día, van a entender lo que hicieron… y lo van a recordar con mucho orgullo. Estos 14 gladiadores, con el apoyo de su colegio, de sus padres y de su querida ciudad cumplían su objetivo. Y lo hicieron de una manera espléndida obteniendo el 9º lugar entre los 96 competidores en una de las pruebas, llegando entre los pocos que completaron una hora y media de carrera, obteniendo el premio “Al espíritu deportivo”, por trabajar como equipo y demostrar que por más lejos que estemos con esfuerzo todo se puede. 7mo 1ra Electromecánica del CPET Río Grande: ¡Felicitaciones!”, concluye el relato firmado por “Padres del CPET”.