Política

Calificación de Moody´s

La reafirmación de las calificaciones junto con el cambio de perspectiva a negativa desde estable refleja también las muy fuertes interrelaciones económicas y financieras existentes entre el Gobierno nacional y las demás jurisdicciones.

“En vista de la perspectiva negativa y el entorno sistémico desafiante, una suba en las calificaciones es poco probable”, aclaró Moody´s.

BUENOS AIRES (NA).- La agencia estadounidense de riesgo Moody´s reafirmó las calificaciones de emisor y de deuda en moneda local y extranjera de ocho provincias, la Capital Federal y la municipalidad de Córdoba, pero cambió sus perspectivas a negativas desde estables.
Moody´s mantuvo las evaluaciones del riesgo crediticio base de todos los emisores afectados, las cuales coinciden en cada caso con sus calificaciones de emisor, informó la agencia en un comunicado difundido este jueves.
Esta amplia acción de calificación tomada sobre el conjunto de estados subsoberanos se deriva del cambio de perspectiva a negativa desde estable de la calificación B2 correspondiente a los bonos soberanos de Argentina en moneda local y extranjera anunciado el 12 de julio, dijo la agencia.
Moody´s consideró que el aumento de la incertidumbre en torno a la continuidad de la consolidación fiscal necesaria para restablecer el acceso a financiamiento del soberano y el riesgo de cambios en las políticas públicas a nivel federal podrían desencadenar una fuerte volatilidad de mercado y presiones en el tipo de cambio que podrían presentar riesgos sistémicos importantes para los subsoberanos.
Asimismo, la perspectiva negativa de Moody´s del sector incorporó su expectativa de que, para lo que resta del año y 2020, los subsoberanos se verán afectados negativamente por el desempeño económico, los esfuerzos de consolidación fiscal y un mayor ajuste en la política monetaria del soberano.
Dadas las fuertes interrelaciones macroeconómicas y financieras entre el Gobierno de Argentina y los subsoberanos, una baja en las calificaciones de los bonos soberanos de Argentina o un mayor deterioro del riesgo sistémico o idiosincrático de los emisores calificados podrían continuar ejerciendo presión a la baja en las calificaciones asignadas y traducirse en una baja.