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Escuela de Educación Integral

La Escuela de Educación Integral asiste a jóvenes y adultos con diferentes discapacidades y los capacita para el trabajo. Actualmente comparten edificio con la escuela Kayú Chenen en horario casi nocturno, con los trastornos que ello acarrea. Desde esta semana juntan firmas para solicitar un espacio propio.

Contar con un edificio propio permitiría a los alumnos capacitarse también como “Auxiliares en Administración Hotelera”.

USHUAIA.- Estudiantes, familiares y allegados de la Escuela de Educación Integral (EDEI) de esta ciudad juntan firmas para solicitar a la gobernadora Rosana Bertone, la adjudicación de un edificio propio que les permita independizarse de la Escuela Especial Kayú Chenen, donde actualmente desarrollan su formación laboral.
La escuela fue creada en 2011 para “brindar formación diversificada a personas de entre 16 y 24 años, incluyendo fundamentalmente a aquellas que padezcan discapacidad, ya sea transitoria o permanente e independiente de que tengan o no el certificado de discapacidad previsto por Ley Provincial N° 48”. Su propósito es “proveer los recursos necesarios que permitan a sus alumnos una adaptación e inserción laboral y social adecuadas”.
La institución funcionó en diferentes establecimientos escolares hasta 2013 en que la Escuela Especial Kayú Chenen puso a disposición un ala de su edificio en el único horario disponible, todos los días de 17.00 a 22.50.
Allí, 44 alumnos de entre 18 y 33 años reciben formación laboral en gastronomía y panificación, con la limitación de que sus clases deben realizarse en la cocina del comedor escolar y deben mudar su maquinaria y utensilios permanentemente.
Los alumnos plantean en su petitorio que en las aulas que utilizan funciona el Servicio de Estimulación Temprana de la Escuela Especial y que el horario designado es muy tarde para los estudiantes, quienes en su gran mayoría utilizan colectivo para transportarse.
Además, la institución tiene aprobado un trayecto de Auxiliar Administrativo Hotelero que no pueden abrir por falta de espacio y horarios.
En el petitorio, los alumnos comparan su situación con la del EDEI Río Grande, que cuenta con un edificio propio otorgado por el Gobierno de Tierra del Fuego, donde los estudiantes que concurren tienen propuestas en tres turnos a lo largo de todo el día y realizan actividades tales como Educación Física, Musicoterapia, entre otros innumerables beneficios que no tienen en Ushuaia.
Por otro lado, expresan que carecen de independencia para organizar actos, eventos o cualquier actividad que quieran poner en práctica; lo que actualmente requiere de la organización y buena voluntad de ambas instituciones.
A la hora de elevar su pedido, los alumnos manifestaron que un edificio propio les permitirá “tener una cocina industrial, parecida a la de un trabajo, poder colgar sus afiches e imágenes en el aula sin que los rompan o los saquen, tener otros horarios y sobre todo, tener un edificio más adulto y con mayor independencia que les permita compartir y aprender otras tareas que les permitan trabajar”.