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Languedoc-Rosellón visitarla y recorrerla es un viaje increíble

Las playas, las ciudades y los montes de Languedoc-Rosellón atraen a miles de turistas.

Languedoc Rosellón, es junto a la Provenza-Alpes-Costa Azul, la fachada mediterránea de Francia. El deseado Midi francés, junto con la isla de la Beauté (Córcega) constituye el anhelado destino de millones de turistas franceses y del resto del mundo.

FRANCIA.- La región francesa de Languedoc-Rosellón comprende cinco departamentos Aude, Gard, Hérault, Lozère y Pirineos Orientales encontrándose ubicada al suroeste de Francia entre el Monte Lozère y el Maciso de Canigou.

Se caracteriza por tener un clima suave y soleado con una increíble diversidad de paisajes y donde tendremos la posibilidad de emprender diferentes destinos.

Con un bellísimo litoral preservado, un patrimonio cultural inmenso, ciudades pintorescas y una gastronomía de alta calidad, son apenas algunas de las tantas cualidades de esta región.

Protagonista de cientos de acontecimientos históricos, visitarla y recorrela representa hacer un viaje hacia el pasado, del que participan castillos, ruinas, fortalezas y abadías, combinando distintas épocas y estilos como el románico y el barroco.

Sus viñedos pueden verse por toda la región del Languedoc haciendo de esta zona de Francia una de las grandes áreas vitivinícolas del mundo, que compiten a la par con las mejores denominaciones en vinos.

Sus bellos paisajes alternan bonitas playas, lagunas, mesetas y montañas, excelentes para la práctica de varios deportes y para quienes gustan del arte y la arquitectura, hallarán aquí lugares maravillosos con numerosos monumentos históricos.

Así, en Aude podremos disfrutar conociendo sus cuevas prehistóricas, abadías y castillos, en Gard hallaremos sitios como el Macizo de Cévennes excelentes para la práctica de senderismo, el popular Puente del Gard y la hermosa ciudad romana de Nimes.

Ya en Hérault su naturaleza montañosa, sus playas y sus centros turísticos nos darán la posibilidad de un merecido descanso disfrutando del sol y el mar, y conociendo la capital de Languedoc-Rosellón, la ciudad de Montpellier, un polo industrial y educativo de primer nivel.

En los Pirineos Orientales podremos optar por las montañas, bosques y playas y en Lozère visitar el monte que lleva su nombre y quedar fascinados por los bellos bosques de La Margeride y las generosas gargantas del Tam.

En definitiva, toda la región de Languedoc-Rousillon nos ofrece la oportunidad de desarrollar diversas actividades y optar entre una enorme cantidad de propuestas interesantes.