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Argentina levantó por primera vez la Ensaladera

BUENOS AIRES (NA).– Luego de 95 años de sinsabores, cuatro finales perdidas y miles de historias cruzadas, la Selección argentina de tenis logró ayer en Zagreb ponerle fin a la maldición, con una jornada épica por los triunfos de Juan Martín Del Potro y Federico Delbonis, que permitieron dar vuelta a Croacia por 3-2 y levantar su primera Ensaladera de Plata.

El lógico empate tras la jornada del viernes y la dura derrota en el dobles del sábado, Argentina llegaba obligada a la última jornada, donde Del Potro estuvo 0-2 abajo ante Marin Cilic, pero dio vuelta en forma heroica el encuentro para imponerse con parciales de 6-7 (4), 2-6, 7-5, 6-4 y 6-3, en cinco horas de juego.

Delbonis demostró un temple y una madurez envidiable para superar al gigante Ivo Karlovic en tres sets (6-3, 6-4 y 6-2) y hacer estallar a los cuatro mil argentinos en el estadio, a los integrantes del equipo (incluido Leo Mayer, Guido Pella y el capitán Daniel Orsanic) y a todo un país que esperaba este logro deportivo.
La épica de Del Potro

Fue Del Potro el que consiguió mantener con vida la ilusión argentina al dar vuelta un increíble partido.

Fueron cinco horas de un encuentro inolvidable y cambiante. Cilic dominó desde un comienzo el partido, porque presionó desde el servicio, quebró a Del Potro en su primer game de saque en cero y quedó rápidamente 3-0 arriba.

De a poco, Del Potro empezó a sentir sus golpes y hacer daño. Tuvo cinco chances de recuperar el break en el quinto game, pero Cilic siempre tuvo respuesta para reaccionar y salvarlos.

Fue en el séptimo juego donde el tandilense iba a poder equilibrar el marcador, para llevar la definición del primer set al tie break.

El croata se puso 5-0 en los “penales”, para luego conseguir la primera ventaja con un contundente 7-4.

Cilic quebró dos veces consecutivas el saque de la Torre de Tandil en el quinto y séptimo game, para estirar la diferencia y quedar a un paso de la Ensaladera de Plata.

El tercer parcial fue mucho más parejo, sobre todo porque Del Potro salió a quemar las naves. Por eso tuvo dos puntos de break en el primer game de saque de Cilic, que el croata resolvió desde su servicio.

La cabeza fría fue el principal mérito del tandilense, que atacó en el duodécimo game y logró un quiebre vital para quedarse con el set.

El croata tuvo opción de quiebre en el tercer game, salvada por el argentino, mientras que Del Potro contó con dos chances en el siguiente juego, aunque también las desperdició.

En el décimo game, Delpo aceleró la devolución y se quedó con el set, para igualar la historia.

Para ese entonces, Del Potro tenía una confianza sobredimensionada con su derecha invertida, pese a los calambres se desplazaba por el court.

El arranque del quinto set fue otra vez cuesta arriba, porque todo parecía complicarse con el quiebre inicial de Cilic, pero Del Potro recuperó enseguida y llevó tranquilidad al conjunto albiceleste.

A partir de ahí, manejó los tiempos de partido, soportó los games en los que Cilic estaba intratable con su primer servicio, y esperó su momento, sabiendo que iba a llegar.

El octavo game, con Cilic al saque, fue el momento para que Del Potro vuelva a arriesgar, con la confianza en alza y la opción de mantener con vida a la Argentina.

El tandilense mantuvo en cero su servicio, levantó los brazos y festejó un triunfo, por contexto y desarrollo, que quedará en el pedestal de su carrera.
Delbonis, perfecto

Así las cosas, toda la presión recaía sobre Delbonis, que tenía enfrente a un Karlovic que había regresado en esta serie al equipo croata, luego de varios años de ausencia.

Pero pudo abstraerse de todo, centrarse en su juego y desenfocar a Karlovic con su pasividad.

Hizo el partido perfecto, no se desenfocó cuando Karlovic lastimó con esos saques por encima de los 200 kilómetros por hora y aprovechó para atacar en los momentos justos de cada set.

El primer golpe fue en el sexto game, dentro de un trámite donde se mostró muy seguro con su servicio y sólido en el juego de fondo.

Esa ventaja inicial le dio muchísima más confianza al azuleño, que mantuvo domado al siempre peligroso Karlovic.

Así, en Zagreb, y con un héroe tan discreto como Delbonis, Argentina escribió la página inconclusa de su rica historia en el tenis.

En Zagreb, ante un durísimo Croacia, Argentina alzó la Copa Davis por primera vez en su historia, tras varias frustraciones.
En Zagreb, ante un durísimo Croacia, Argentina alzó la Copa Davis por primera vez en su historia, tras varias frustraciones.