Actualidad

El pedido desesperado de una madre por la salud de su hijo

Juan Ignacio, desde que nació hace un año y medio, se encuentra derivado en Buenos Aires a la espera de un trasplante. Su madre, Johana Trujillo, le pide a su obra social que le dé respuestas para garantizar la salud de su hijo de 20 meses. Asegura que la UOM “se eximió de toda responsabilidad bajo el pretexto de que el paciente resulta muy costoso”.

RÍO GRANDE.- Juan Ignacio, Juani o “El Monito” es un bebé de apenas un año y medio que nació con Síndrome de Prune Belly e Insuficiencia Renal Crónica terminal, razón por la cual sus riñones no funcionan, entre otras cosas.

Por esta disfunción el pequeño debe ser tratado con Diálisis Peritonial todos los días, proceso que dura más de siete horas, y es realizado en forma manual. Este tratamiento suple las funciones renales y lo debe realizar hasta el momento del trasplante, el cual está programado para cuando supere los 10 kilos de peso.

“A Juani le cuesta mucho subir cada gramo, la práctica de este tipo de diálisis le quita el apetito y debe alimentarse a través de una sonda nasogástrica, es por eso que con 20 meses de vida solo llega al peso de 8,5 kg”, cuenta Johana.

A esto lo acompaña su otra anomalía, que es el Síndrome de Prune Belly (abdomen dilatado), por lo que debe atravesar otras cirugías para reconstruir su sistema urinario, cadera y columna.

“Juan Ignacio la viene peleando desde el minuto cero”, cuenta su mamá. Nació en el Hospital Regional Río Grande el 27 de diciembre de 2014 y a las 3 horas de vida fue derivado a Buenos Aires para ser intervenido en el Hospital Italiano de Almagro, donde hasta hace una semana venía realizando todos sus tratamientos.

“Todo se vio interrumpido por el cese en la cobertura de su obra social en esa institución. Juan Ignacio tiene OSUOMRA, la obra social de la U.O.M. (Unión Obrera Metalúrgica), o al menos eso tenía. Porque el pasado lunes debía ser intervenido para realizarle una cirugía de caderas y esta fue suspendida por falta de pago”, señaló.

En este sentido Johana señaló que “la obra social de la UOM se eximió de toda responsabilidad bajo el pretexto de que el paciente resulta muy costoso, desconociendo toda la legislación en materia de cobertura médica y violentando su razón de ser”.

A pesar de que es la primera vez que habla públicamente del caso, Johana pidió que “se difunda este mensaje, hace 20 meses que estamos en Buenos Aires con Juan Ignacio de consultorio en consultorio y de quirófano en quirófano. Él no puede tratarse en Río Grande, y yo desde aquí no puedo más que comunicarme vía telefónica con la obra social”.

“Les ruego que me ayuden a salir de esta situación y avanzar, quiero ver a mi hijo sano, quiero que crezca y que sea feliz. Les suplico que me ayuden, me da mucha vergüenza tener que recurrir a esto, pero ya no sé cómo ni a quién pedirle ayuda”, dice.

Finalmente expresa que “lo que quiero es que me contesten de la UOM para saber a dónde llevar a mi hijo, porque si vuelvo a Río Grande no sé qué va a pasar porque necesita del tratamiento domiciliario que recibe en Buenos Aires. Me dijeron que iban a ver si lo trasladaban al Hospital Gutiérrez o al Garrahan, donde tienen el sistema de diálisis, pero él está esperando un trasplante y en el Italiano lo operarían inmediatamente pero en el Garrahan tengo que esperar muchísimo tiempo”.

Johana y Juani, en Buenos Aires, donde se encuentran hace dos años.
Johana y Juani, en Buenos Aires, donde se encuentran hace dos años.