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Francisco Beltrán, riograndense y orgullo provincial

RIO GRANDE.- Francisco Beltrán nació en Río Grande en el año 1989. Es hijo Jorge Beltrán quien es docente rural y oriundo de Bahía Blanca. Su mamá, Inés Torrecilla, es jubilada docente de la Esc. N°2 Casita de Luz y también trabajó en el colegio Don Bosco. Ella es oriunda de la localidad de Choele Choel (Río Negro). Ambos se radicaron en Tierra del Fuego en la década del ’80.

Francisco es el mayor de cuatro hermanos, todos nacidos en Río Grande. A él le sigue, María Paula quien está a punto de recibirse de arquitecta. Luego Ignacio, quien estudia Kinesiología, todos en La Plata. Finalmente está María Eugenia quien acaba de terminar el secundario en el CIERG y su objetivo, para 2016, es radicarse, junto a sus hermanos, para estudiar medicina en la UNLP.
En Río Grande, Francisco cursó sus estudios primarios en la escuela 32 y la secundaria en el CIERG (Colegio Integral de Educación Río Grande).

Logros académicos en su paso

Francisco fue un alumno más en cada colegio donde curso con algunas diferencias ya que, en la escuela 32 “Iyu que deja huella” de Chacra II, fue escolta y abanderado.
Luego, en el CIERG, portó dos banderas. Una de ellas era la de alumnos destacados en deportes, ya que, en ese momento, jugaba al Basquet y al Voley y estaba en la selección provincial de Tierra del Fuego en Basquet. Esas particularidades lo convirtieron en uno de los designados para se escolta con esa bandera. En su último año de secundario portó la bandera más importante, que es la Bandera de Los Andes. Según la descripción de Francisco Beltrán, “esa bandera, de alguna manera representa la idea de tener ese espíritu sanmartiniano que es el espíritu de búsqueda de aprender, investigar, conocer que yo me lo gané por llevar propuestas artísticas al colegio además de ser buen alumno en cuanto a la aplicación y en las calificaciones”.

Un alumno distinto

Al culminar sus estudios secundarios Francisco viajó a La Plata donde estudió y se recibió en la carrera de Licenciatura en Música con Orientación en educación musical y el profesorado en Música con Orientación en educación musical.
Terminó ambas carreras con muy buenas calificaciones y, por ello, le dieron dos premios que son la distinción a alumnos destacados en la Universidad de La Plata. Este premio lo entrega, cada año, la casa de altos estudios y se realiza en el Rectorado de la UNLP.
Al premio se lo denomina Alumnos distinguidos y consiste en la entrega de un diploma y una medalla a cada alumno que cuente con el mejor promedio de cada carrera.
Francisco recibió dos distinciones porque logró los mejores promedios tanto en la Licenciatura como en el profesorado.
A los 26 años, en 2015 Francisco dejó atrás la vida de estudiante y le dio la bienvenida a la vida dentro del plano laboral. Con mucha humildad, resumió sus logros con la frase: “El balance ha sido positivo”.

En primera persona

Al repasar el último tramo de sus carreras profesionales, Francisco Beltrán contó que su objetivo a principios de este año “fue el de lograr contar con un trabajo estable y tener obra social. Quizás era poco o mucho, pero era mi objetivo, y fue importante. Con el paso del tiempo conseguí trabajo en un colegio privado, en City Bell, además comencé a hacer suplencias en un jardín y al poco tiempo me dieron horas titulares lo que generó poder tener mi obra social lo que me ayudó a cumplir con mi objetivo”.
El ex estudiante recalcó que “siempre me planteé objetivos cortos y luego alcanzar otros más grandes. Es así como organizo mi camino”.
Al hablar de su paso por la universidad, en un lugar alejado de Río Grande, dijo que “la gente del interior y más aun la gente del sur, mira de manera diferente el hecho de estudiar en las grandes ciudades. Cada estudiante sabe del sacrificio de los padres. Acá venimos a buscar nuestro futuro y eso lo timamos con una cuota más de responsabilidad”.
En cuanto al estudio dijo que “no es casual de que mis padres estén ligados a la docencia. Cuando uno vive con padres docentes, de alguna manera, comienza a sistematizar los estudios y tener hábitos de estudios”.
Destacó la enseñanza que le brindó el CIERG. “Es un colegio que a mí me formó como estudiante y me dio esos hábitos de estudios. En el CIERG yo aprendí lo que es sentarse a estudiar. Parece algo muy sencillo pero, hacerse de la responsabilidad de preparar con tiempo cada examen es algo que fui aprendiendo en la secundaria y me sirvió mucho en la universidad”.

Alumno destacado

Francisco Beltrán, por primera vez en su vida analizó por qué se destacó en cuanto colegio cursó. “El hecho de haberme destacado se lo atribuyo a la insistencia y la continuidad en lo que me interesa y a la capacidad de asombro que es muy importante para el conocimiento y la perseverancia. Donde se me pone algo en la cabeza, trato de estudiarlo y, hasta que no lo aprendo, no dejo de estudiar. Se lo atributo, además, al querer seguir descubriendo cosas y a eso hay que sumarle responsabilidad, poder darle seriedad para estudiar, sacrificarse y esforzarse. El haberme destacado creo que tiene que ver con eso y el promedio fue consecuencia, nunca me fijé en las notas”.
Por otra parte recalcó que no le resultó fácil. “Hay que aprender a organizarse pero no me considero con más habilidades que nadie, creo que es solo trabajo, perseverancia y responsabilidad, sumado a las ganas de aprender”.
Finalmente cabe resaltar que a Francisco Beltrán le dieron dos distinciones en la Universidad Nacional de La Plata porque en los años en los que estudió sus dos carreras terminó con un promedio general de 9,31, un orgullo para él, su familia, sus amigos, para Tierra del Fuego y para Río Grande, en especial.

El flamante profesional en la escalera de la facultad de Bellas Artes de la UNLP.
El flamante profesional en la escalera de la facultad de Bellas Artes de la UNLP.