Tierra del Fuego / Viernes 30 de julio de 2010 / Edición 6033
 


 Edición Nº 6033 del día jueves 29 de julio de 2010 | Otras ediciones

EL MAGICO MUNDO DE LOS TITERES
Un titiritero tandilense en Río Grande
Pagando de su propio bolsillo los gastos, un tandilense con un espectáculo de títeres se acercó a Río Grande para ofrecer su trabajo. Eligió este lugar para comenzar su experiencia por la Patagonia debido a que tiene familiares en Río Grande y planea hacer una gira patagónica el año que viene. Piensa que Río Grande es un lugar óptimo para organizar un festival nacional de títeres como los que se realizan en Tandil desde hace 5 años.
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RIO GRANDE.- Walter Bermúdez es titiritero de Tandil, Provincia de Buenos Aires pero tiene familiares en Río Grande, hermanos que están desde hace mucho tiempo. «Hace 20 años que me están diciendo: `Tenés que ir para allá porque hay muy poco tránsito de titiriteros’», comenzó relatando.
Si bien tardó en poder concretar el viaje, finalmente vino con su teatro llamado «Títeres del Bonete». Walter trabaja mucho en la provincia de Buenos Aires, pero por primera vez se presentó en Río Grande, tanto en el Jardín Dominó, como en el CIERG. «Fueron unas funciones muy lindas y conversé con algunos docentes que me dijeron que no había muchos titiriteros. En base a esto ha quedado un compromiso para volver a difundirlo y trabajar más», relató Bermúdez.
Llegado hace dos semanas y reuniendo cerca de 200 chicos en sus dos presentaciones, con la finalidad de hacer conocer el arte de los títeres, este tandilense cree que si bien hay pocos titiriteros, también entiende que hay mucha actividad cultural en Río Grande.
«Me gusta el trabajo en las escuelas, porque yo hago la representación de la obra de títeres y luego les explico a los chicos que es lo que hago: les cuento que viajo, les explico qué tipo de títeres utilizo; doy vuelta mi retablo y entablo una suerte de conversación con los ellos y me hacen preguntas, teniendo en cuenta que como uno viene de un lugar lejano a ellos les interesa», agregó Walter.
En estas dos semanas que pudo visitar la ciudad, no fue fácil arreglar y acordar estas presentaciones. Walter visitó alrededor de una docena de instituciones, fundamentalmente jardines de infantes, de las cuales dos le dijeron que sí y el resto le manifestó que el año que viene tiene las puertas abiertas.
«Por este motivo estoy armando una especie de gira patagónica que comenzaría en Río Grande para luego recorrer escuelas de Tolhuin y Ushuaia, y posteriormente seguir hacia el norte, a Río Gallegos y otras ciudades del sur», dijo el titiritero.

Sus comienzos
Walter Bermúdez comenzó con el arte de los títeres en 1985, en una escuela de la época que se llamaba Taller Municipal de Títeres.
«Me gustó, me interesó y al poco tiempo ya estaba trabajando con otro titiritero que era el director del taller. A partir de allí comencé a armar mis propios títeres y mi teatro, siempre en Tandil y provincia de Buenos Aires», relató.
Con los títeres recorrió diferentes lugares de la Argentina: ha trabajado en Capital Federal, pero también se ha presentado en Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe, La Rioja, Tucumán, y los gastos siempre se los pagó con ayuda de su público, los chicos, y algunos aportes de instituciones del estado, dependiendo de la predisposición.
«Siempre me he movido en lo que es el centro del país, hacia arriba, entonces he pensado que lo que me faltaba era la Patagonia, por eso he hablado con docentes de Río Grande que me han dicho que si vengo con más tiempo no habrá problema en que yo presente mi teatro», dijo.
Títeres del Bonete es su proyecto propio y si bien en este caso vino solo, en Tandil trabaja con su esposa, Celina Ongero. Ella se dedica a la parte del diseño y la confección de los títeres, la escenografía, la utilería, las telas y los retablos.

Su espectáculo
El espectáculo se llama «De todo en una valija», y combina un show de títeres, música y circo. En este show, Walter intercala diferentes técnicas de circo como los malabares, la técnica the clown y el ilusionismo, y empalma con la obra de títeres.
A su vez la obra de títeres combina diferentes técnicas: títeres de guante, de varilla, los mapeds o bocones y las siluetas.
Todo es acompañado con música: se destaca mucho la participación de los chicos, los cuales hacen palmas, interrelacionan con los títeres entablando una conversación. «Los docentes me han dicho que mi trabajo tiene mucho que ver con la comunicación y los títeres son eso. La obra de títeres en particular se llama `Este lugar es nuestro´ y es una reflexión sobre la amistad y los valores humanos. La obra en su totalidad dura aproximadamente 50 minutos, aunque a veces llega a durar una hora, porque en un momento de la obra hay un personaje que pide ayuda al público para encontrar a otro personaje», comentó el titiritero.

Festival Nacional
En Tandil están organizando próximamente el 5º Festival Nacional de Títeres, pero la intención de Walter es hacer un festival de títeres acá en Río Grande, él opina que esta es una ciudad óptima para ello.
«El objetivo de los festivales es mostrar las distintas técnicas: hay personas que trabajan sobre una mesa, inspirados en los titiriteros japoneses, están los títeres de guante, de varilla, el teatro de sombras. Entonces en los festivales se reúnen todas esas técnicas y se difunde este arte», finalizó. 
 
 





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