RIO GRANDE.- La novedad en cirugía plástica ya se encuentra en la ciudad. En un centro privado de Río Grande ya se lleva adelante esta técnica de refreshing con láser del órgano reproductor femenino, y es el único de su tipo en nuestro medio.
El doctor Alberto Sánchez Cruzado, médico especialista en cirugía plástica, dialogó con El Sureño sobre los detalles de esta metodología.
Desde un comienzo, los primeros tratamientos de belleza o técnicas para tener un cuerpo más sensual o atractivo se consideraron cuando menos frívolas. Los más conservadores llegaron incluso a expresar que ese tipo de preocupaciones son para la gente que «vive de su cuerpo». Hoy, sin embargo, se considera cada vez más como un derecho universal el gozar de un cuerpo atractivo, y una sexualidad física placentera.
En este contexto aparecen una vez más para desatar la polémica las técnicas de rejuvenecimiento y cosmética vaginal, denominadas ‘cirugías íntimas’ ¿Pero cuáles son las causas que motivaron en primer lugar estas investigaciones científicas?
«El rejuvenecimiento y la estética vaginal no son lo mismo», remarca el cirujano estético Sánchez Cruzado.
Lo que hoy se conoce como rejuvenecimiento vaginal comienza en Estados Unidos con un médico uroginecólogo que intentó ver cómo podía reparar la parte ginecológica y urológica de varias pacientes que habían tenido muchos partos, que habían sido obesas o tenían flaccidez muscular en la parte anterior de la pared perineal; que es el músculo que está en la parte anterior de la pelvis y da contención a la vejiga y útero.
«Esto provocaba que en dichas pacientes apareciera algún grado de prolapso o de caída de la vejiga o del útero hacia el interior de esa cavidad virtual que es la vagina, después se empezó a ver que había mujeres que, sin padecer estos problemas anatómicos tenían una reducción de su disfrute sexual», relata Sánchez Cruzado.
Entre las molestias que este tipo de patologías ocasiona está la incontinencia urinaria y un disfrute erótico muy reducido debido a la mala calidad del contacto sexual, «fue entonces que se vio, que en aquellos pacientes en los que se había hecho la reparación anatómica comentaban que había mejorado su placer sexual, y allí se empezó a ver la posibilidad de tomar esta técnica para corregir las dos cosas», continúa el médico.
Después de este ‘descubrimiento, apareció lo que se conoce como cosmética vaginal, que según Sánchez Cruzado tiene más que ver con otra parte de la anatomía femenina y otras funciones: «Esto está más relacionado con el tercio anterior del introito, o sea labios mayores, menores, y el anclaje del himen. Lo que se hace es reparar o remodelar, labios mayores o menores, o se achica la entrada a la vagina», explicó el médico.
La parte anatómica entonces, se dedica a reparar aquellos vestigios que el tiempo puede ir dejando en el cuerpo de la mujer, y específicamente en su sexualidad, ya sean prolapsos vesicales o incontinencia urinaria, esta corrección era el medio ideal para reparar la anatomía.
Pero como sucede la mayoría de las veces, las técnicas se siguen perfeccionando y se descubren nuevas formas de lograr resultados cada vez más precisos. «Ahora aparecieron además, técnicas nuevas con bandas o suspensores trans obturatrices, que cumplen la función de lo que uno hacía con los tejidos propios del cuerpo, a través de un material sintético, y una técnica mínimamente invasiva», detalla el especialista.
Y agrega: «Hoy esto tiene dos fundamentos: mejorar la reparación anatómica, mejorar las condiciones de caída de la vejiga o de la uretra o del útero a través de la pared anterior de la vagina, o reparar las condiciones puramente sexuales de la sensibilidad».
Y las alternativas siguen, en los últimos años ha hecho furor en el mundo la aparición del láser para este tipo de intervenciones. Según el cirujano, debido a la característica propia del láser de aumentar la capacidad regenerativa de la fibra colágena que da tensión, tracción o textura profunda a la mucosa o la piel; sin embargo el doctor también advierte que el láser es contraindicado en algunas pacientes, por ejemplo, en aquellas mujeres que tienden a tener una mucosa semi atróica.
¿Cosmética o rejuvenecimiento?
La diferencia entre la cosmética vaginal y el rejuvenecimiento vaginal es clara: Una corrige el tercio anterior del introito vaginal, labios mayores, menores, etc. «A veces incluso, puede corregirse un prolapso rectal, es decir cuando el intestino grueso, que está en íntimo contacto con la pared posterior de la vagina, por disminución de los músculos de la tensión elasticidad, empiezan a hacer prolapso hacia delante», comenta el médico.
Por otro lado que el rejuvenecimiento se encarga de corregir las dificultades anatómicas o de incontinencia urinaria en mujeres que sufren de las patologías detalladas.
Es si se quiere irónico que algo considerado tan íntimo como estos tratamientos se encuadren dentro de las prácticas estéticas. Para el médico el rejuvenecimiento vaginal no tiene que ver con la estética, ya que es algo que no se ve, tiene que ver más con la sexualidad, con la parte interna femenina.
«Durante mucho tiempo la mujer que había tenido mucho partos vaginales se encontraba con que su continencia sexual y su disfrute estaba abolido. Entonces aparecieron estas técnicas que al disminuir el diámetro real de una cavidad que supuestamente es virtual mejoraba el contacto y producía una mayor calidad de la relación sexual», explica Sánchez Cruzado.
«Hoy esto tiene dos fundamentos: mejorar la reparación anatómica, mejorar las condiciones de caída de la vejiga, de la uretra o del útero a través de la pared anterior de la vagina; o reparar las condiciones puramente sexuales de la sensibilidad» Lo que repara este tipo de técnicas, puntualmente hablando del placer en la relación sexual, es la calidad del contacto, ya que cuando la dilatación de las paredes vaginales es muy rápida y complaciente no se produce el roce que permita un contacto sexual placentero.
Este tipo de molestias se veía en mujeres que habían tenido muchos partos, pero con el tiempo las interesadas fueron cambiando sus preferencias y características: «La indicación ha ido cambiando -comenta el cirujano- hoy vemos mujeres que no han tenido chicos por vía vaginal, mujeres con tendencia a ser obesas que bajan de peso de forma no apropiada y pierden volumen y tonicidad rápidamente; y aparecen estos problemas».
La técnica de rejuvenecimiento vaginal ingresó al país hace ocho años, y se hizo muy popular con la aparición del láser hace cuatro años; hoy este tipo de cirugías pueden realizarse en la ciudad. Pero en realidad es una técnica que es utilizada podría decirse ‘sin querer’ hace unos cuarenta años. «Como ocurre con muchas técnicas, que fueron diseñadas inicialmente para tratar algún tipo de patología y después se vio que eran muy buenas para otras patologías», ejemplifica el médico.
Una muestra de esto son las técnicas conocidas en la actualidad para sacar el volumen de grasa abdominal.
«Hace unos ochenta años un señor llamado Polia diseñó una técnica extirpación de estómago para tratar el cáncer. Hace algunos años alguien se dio cuenta que esta misma técnica era ideal para lograr que la gente bajara de peso. Hace setenta años, de igual manera, una técnica de abrazamiento del estómago para reducir el volumen, terminó ideándose el cinturón gástrico», explica Sánchez Cruzado.
«No es que hayamos rediseñado las técnicas, lo que hemos hecho es ‘hermosear’ y adaptar a los tiempos modernos las herramientas que utilizamos para las técnicas, pero lo que corregiremos es históricamente lo mismo: la complacencia vaginal, la característica de la dilatación, la flaccidez de los músculos del perineo y los prolapsos de útero o vejiga e incontinencia urinaria», agrega el profesional.
Mitos alrededor del tema
Alrededor de todas estas técnicas, es mucho lo que se mitifica y comenta en voz baja. Es que a pesar de lo frecuentes que sean este tipo de patologías en las mujeres, el prejuicio sigue ganando la partida: «Lo que se dice y comenta todo el tiempo es que la cirugía corrige el himen, y de por sí eso es un mito porque hay mujeres que nacen sin un himen anatómicamente demostrable, y esto no significa que hayan perdido su virginidad; también hay mujeres que a pesar de la asiduidad de las relaciones sexuales conservan parte de su himen», interpeló Sánchez Cruzado en cuanto al asunto.
«Esta técnica ha venido a mejorar la consistencia del conocimiento de la mujer de su propio desarrollo sexual, y de la misma forma que hace cuarenta años atrás, colocar unas prótesis mamarias era reservado a mujeres que se dedicaban a ‘exhibir’ su cuerpo o ‘ganarse la vida’ con su cuerpo, hoy no cabe en la mente de nadie pensar de esta manera», concluyó.
El láser, en las zonas íntimas
El láser se desarrolló en la década del 60. En realidad, la palabra LASER es la sigla de Light Amplified by Stimulation Emission Radiation (amplificación de luz por emisión estimulada de radiación).
Aunque nació oficialmente en esa década, los albores de su historia se remontan a 1916-1917, cuando Albert Einstein estudió y predijo el fenómeno de emisión estimulada en los átomos. Según ese fenómeno tan particular, un átomo que recibe luz de la misma longitud de onda de la que puede emitir, es -a su vez- estimulado a emitirla en ese mismo instante.
Pero fue recién en los años 80 cuando comenzó a utilizarse con fines médicos o terapéuticos. Hoy se lo puede encontrar en campos variadísimos. Con láser se corrigen anomalías ópticas, como la miopía. También con ese «rayo misterioso» se puede obtener resultados en flebología, en odontología. Y hasta en el rubro estético: quién no oyó hablar de la «depilación láser». Ahora, finalmente, llegó a las zonas íntimas.
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