RIO GRANDE.- Las indagatorias se llevaron a cabo en la mañana de ayer por el juez de instrucción Eduardo López, quien ordenó el traslado a tribunales de los tres detenidos por el crimen de Edgar Polanco, a fin de prestar declaración indagatoria en relación a la causa de «homicidio».
Los hermanos Mario Martín (24) y Sergio Adrián Delgado (36) accedieron a declarar por recomendación de su abogado, el Dr. Alejandro de la Riva, señalando que esa madrugada del domingo, cerca de las 02:00, pasaron por la puerta del boliche Tequila, donde bajaron la ventanilla del automóvil para hablar con dos chicas.
Aparentemente hubo allí una pelea con un joven vinculado a una de esas chicas, por lo que se produjo una reyerta en la que voló un botellazo, pero que no tuvo la magnitud de la brutal golpiza a Polanco.
Finalmente, luego el detenido Gustavo Adrián Toledo de 38 años, declaró que esa madrugada estuvo durmiendo en su casa y que no salió de la misma, tras lo cual el abogado defensor consideró pedir la excarcelación para sus tres representados.
Investigación «paupérrima»
Por otra parte, el abogado De la Riva aseguró mostrarse sorprendido por las circunstancias que llevaron a estas detenciones, señalando, «se presentó a declarar un testigo diciendo que una persona le relató de un episodio de una pelea y que conocía a los que habían golpeado y que vivían en el asentamiento Bet El, pero sin dudas no es el mismo caso porque lo que relatan mis defendidos ocurrió a las 02:00 y lo de Polanco fue a las 06.00», detalló el abogado.
Asimismo De la Riva aseguró que «el que originariamente contó esto no aparece, y la investigación es paupérrima, pedí la presencia de quien dijo eso, no puede ser que guíen la investigación por personas que escucharon, pedí la nulidad del requerimiento fiscal y la inmediata libertad de mis defendidos», expresó.
El abogado finalmente explicó en cuanto a las prendas de vestir con marcas de sangre: «Toledo se había hecho un preocupacional diez días antes y se extrajo sangre, por lo que le quedó una marca en la manga de la campera, los otros chicos tenían ropa vieja con marcas de sangre pequeñas, pero no era ropa que usaran y menos ese día», expresó De la Riva para agregar, «no hay nada significativo», dijo en cuanto a la investigación.