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Y una tarde volvieron a brillar los backs del Verde

RIO GRANDE.- El inicio de la Temporada 2020 de la Unión de Rugby de Tierra del Fuego llegó con todo; con equipos nuevos, con muchas bajas en los planteles por el inicio tempranero, pero que tuvo muchas más quejas que el año pasado cuando arrancó el mismo fin de semana, pero por sobre todas cosas, porque arrancó con el clásico local, la mejor cita de todas para los que viven en el norte de la provincia.

La victoria fue del Río Grande Rugby & Hockey Club 17 a 3 sobre Universitario, volviendo al triunfo tras dos clásicos y presentando en sociedad a su nuevo head coach, Alejandro “Mandy” Cánova, un referente de aquellos backs que descollaron en los inicio del 2000.

Cuando en la previa los dos clubes anunciaban que se iban a presentar con muchas bajas, nunca nadie imaginó que iban a ser tantas, sobre todo del lado de los dueños de casa, ya que Universitario tuvo que soportar no sólo la baja de casi todos sus forwards que terminaron jugando el año pasado, sino que también su apertura Toni Miranda y sus dos centros Rocha Cerezo y Pedro Páez, mientras que por el otro lado las bajas más significativas, y no menores, fueron las de sus dos conductores, el Negro Cortez líder del pack, y José Luis Araya, el apertura histórico del equipo.

Pese a esto, la gran cantidad de público presente disfrutando el hermoso día que reinó en la ciudad, se fue contenta con lo que mostraron los dos conjuntos, quienes respetando la historia del clásico, dejaron todo dentro de La Soñada y la diferencia estuvo en el regreso de varios de los backs talentosos quienes no estaban jugando con la anterior gestión y fueron los que marcaron la diferencia.

La primera etapa fue sumamente pareja con los elencos intentando jugar abierto y sin tanto contacto entre sus delanteros, por lo menos en los primeros pasajes, donde el Verde utilizó mucho el juego de manos en vez de ir al choque, mientras que los anfitriones volvieron a mostrar una gran capacidad de tackle entre sus forwards para evitar los avances del rival, y Uni cuando tuvo la pelota, intentó poner el juego en las espalas del rival y presionar en campo adversario, mucho de lo mismo que mostró el año pasado y le dio resultado en el inicio del segundo semestre.

Antes de los diez minutos, Universitario tuvo dos chances claras para marcar a partir de controlar bien los rucks y hacer que su rival cometa infracciones; el primer penal a los palos de Jonatan Girons se fue apenas desviado pero el segundo le permitió abrir el score a los locales.

Río Grande pese a no tener una buena obtención en el scrum, siempre sacó la guinda en retroceso, pudo construir jugada en ataque abriendo la misma a los tres cuartos, ya sea a partir de algunos kicks cortos de su apertura Javier Gómez o bien jugando de manos. Y si bien en varias oportunidades ganó terreno, siempre hubo algún tackle salvador que evitó chances de peligro, jasta que llegó el minutos 30 y la visita alcanzó lo que tanto buscó.

Tras un par de picks and go de sus delanteros, supieron llevar la pelota de un lado al otro hasta sorprender por el ciego y habilitar al debutante Cristian Leguiza por la punta quien apuntó a la bandera y cuando se topó con su marcador, hizo un buen cambio de dirección hacia adentro para llegar al ingoal contrario y pese a que le llegaron varios rivales en el cierre, no pudieron impedir que el pibe decrete 5-3 y diera vuelta el marcador.

La segunda mitad fue mucho más abierta y la falta de piernas en ambos equipos hizo que ha no haya tanto juego de manos por parte de los forwards y si se vio un juego más de choque, sobre todo propuesto por los dueños de casa a quienes se los vio más entero e intentando romper con ball carriers quienes no habían aparecido en la primera parte; tanto Agustín Gómez como David Flores comenzaron a poner al equipo adelante pero se encontraron con una buenas defensas que al controlarlos, varias de esas oportunidades lograron robar pelotas para atacar.

Las mejores jugadas de uno y otros llegaron a las salidas de los line outs; tras ganar en las alturas, los mauls fueron muy bien ejecutados y fue un arma para ganar muchos metros, pero quien sacó mayor rédito de esto fue el conjunto que Verde, quien a los 11 minutos del complemento sacó una pelota limpia de esta formación móvil e hizo volar a sus tres cuartos con pases largos para encontrar al full back Cristian García ingresando a toda velocidad y romper la defensa adversaria apoyando el segundo try del equipo y ampliar la ventaja 10 a 3.

Promediando la segunda mitad se dio un hecho insólito, el referí Adrián García detuvo el juego para que los jugadores de ambos lados pudiesen hidratarse debido al calor reinante, algo que jamás había ocurrido en esta disciplina, sí se había visto en varias ocasiones en una cancha de fútbol, pero no en una de rugby.

Con la desventaja, el local fue y fue, primero apuntalados por sus delanteros y luego por lo que podía aportar Fran Viel desde su posición de primer centro, pero la defensa del Verde controló casi todo los ataques, y cuando se vio presionado en sus últimos metros, logró con patadas largas de Walter Kohan, despejar el peligro.

Y utilizando la misma fórmula, el Río Grande definió el pleito a los 34 minutos; line rápido, maul corto y Toti Kohan le dio ritmo a la jugada abriendo a sus tres cuartos quienes vulneraron la defensa rival y otra vez ingresando desde el fondo el Cholito García no tuvo inconvenientes para llegar debajo de las haches con festejo previo a la palomita final y desatar la locura de sus seguidores.

Uni B debutó ganando

Previo al superclásico local, en La Soñada se jugó otro juego, y fue por la Zona Desarrollo donde un segundo conjunto de Universitario debutó frente a Turú Rugby Club, y en donde los locales se llevaron una alegría enorme al quedarse con el match por 32 a 3.

La gran mayoría de los jugadores que presentó Uni son de basta experiencia y que por diversos motivos dejaron de jugar por mucho tiempo y recién están volviendo, o bien otros jóvenes que por razones de estudio o trabajo no pueden entrenar a la par de los que están en el plantel superior, por ello no extrañó ver en cancha a Martín Sastre, Rodrigo Almada, César Lezcano o Lautaro Cimino por mencionar algunos.

Y por el lado de Turú, esta vez sin tanta gente como en otras ocasiones, pero con una mejoría notable en el juego y sobre todo en el orden del equipo con la llegada del nuevo entrenador Pablo Mansilla y la experiencia de César Luna, y recién a los 18 minutos el rival le pudo vulnerar el ingoal con un try convertido por Martín Sastre quien 10 minutos después amplió las cifras con un penal.

Si bien el dominio territorial y de juego fue de Uni, Turú no se achicó e intentó jugarle de igual a igual, sosteniendo los embates de casi todos los rivales a excepción del pilar Ulises Vega quien en la primera etapa fue el ball carrier por excelencia del equipos y quien ganó muchísimo metros en cada una de sus arremetidas.

Recién en el cierre de la etapa se desconcentró Turú y permitió dos tries por las puntas para irse al descanso 0-22 abajo.

Pero el segundo tiempo fue casi todo de los visitantes, el elenco Negro se lo llevó por delante y presionó por más de treinta minutos en campo rival, sin embargo aún es un equipo sin profundidad, pocos jugadores encaran derecho, la mayoría aún corre de costado, pero así y todo lo tuvo en jaque, hasta que a lo 34’, de la salida de un ruck a diez metros del ingoal de Universitario, el medio scrum César Lezcano se levantó por el ciego y corrió toda la cancha sin poder ser detenido y ese fue el fin de la resistencia de Turú quien pese a sufrir otra conquista en contra, se llevó tres puntos producto de un penal convertido por Horacio Carrizo.

Cristian Kohan lanza un ataque del Río Grande; los backs del Verde fueron los que marcaron la diferencia en el clásico.
Agustín Gómez, de lo más punzante de Universitario, es detenido por varios rivales; Cristian Navarro se levanta de un ruck e intenta poner al Río Grande adelante. Entretenido Clásico.
César Lezcano abre la pelota desde el piso y pone en juego a sus tres cuartos.