Policiales

Una nueva “pueblada” en la Margen Sur dejó como saldo a tres detenidos y un policía herido

Todo comenzó con el robo de un pitbull de un vecino a otro en calle Karukinka al 300. Numerosos vecinos se reunieron frente a la casa del ladrón, del cual señalaron estar cansado de sus conductas delictivas, por lo que la Policía tuvo que mediar para evitar el linchamiento, pero desatándose una serie de corridas e incidentes.

RIO GRANDE.- Los incidentes tuvieron lugar en Karukinka 355 donde los vecinos del sector, cansados de los reiterados inconvenientes con su vecino de apellido Gisser, intentaron hacer justicia por mano propia tras la denuncia por la sustracción de un perro de la raza pitbull.
El vecino que denunció la sustracción de su mascota se presentó en el domicilio de este sujeto y le fue devuelta, llegando numerosos vecinos ya cansados de los permanentes incidentes con este sujeto, buscando hacer justicia por mano propia.
Personal policial intervino mediando para evitar el linchamiento, pero increíblemente desde adentro comenzaron a recibir pedradas y botellazos de parte de cinco sujetos que estaba en el domicilio conflictivo.
Allí comenzaron a pedirse refuerzos a todas las comisarías de la ciudad, en razón de lo cual se logró dispersar a los vecinos y fueron detenidos contravencionalmente en esta vivienda; Daniel Gonzalo González de 20 años y Walter Adrián González de 18.
Finalmente también fue detenido el motivo del conflicto, Mariano Catriel Gisser de 18 años, cuando este salió de su casa alcoholizado con una lanza artesanal formada de hierro estructural y una cuchilla de carnicero, lesionando con cortes al cabo Jonathan Paz de la comisaría Cuarta, quien afortunadamente no tuvo riesgo vital.
A Gisser se le inició una causa por flagrancia por los delitos de atentado y resistencia a la autoridad.
En lo que respecta al estado de salud del efectivo policial, fue trasladado a sede sanitaria siendo asistido por el facultativo médico de guardia, encontrándose fuera de peligro habiendo recibido heridas cortopunzantes en el antebrazo derecho y abdomen.

La Policía debió mediar entre los vecinos del sector en un verdadero descontrol.