Turismo

Huingan-Có, el jardín de Neuquén

Entre cerros, valles fértiles y arroyos serpenteantes está Huinganco, pueblo conocido como “el jardín de Neuquén”.

El paraíso del norte neuquino, un destino pensando en las vacaciones.

NEUQUEN.- La comunidad de Huingan-Có, una población de alrededor de mil habitantes, fue fundada el 16 de abril de 1964. Esta hermosa localidad pudo transformar sus alrededores montañosos en un paisaje verde gracias a los pinos que se plantaron con tanto esfuerzo y que hoy son fuente de trabajo.
Cuando a mediados del siglo XX cayó la actividad minera, los habitantes de Huingan-Có se dedicaron a la explotación forestal. Hoy está allí el vivero más importante de la Patagonia y su paisaje es una paleta de colores que varía sus matices según la estación de año. Bosques de pinos, cerezos y guindas te transportan a un lugar de ensueños.
Huingan-Có se encuentra ubicada a 5 km de Andacollo, 61 km de Chos Malal, principal punto de distribución y de servicios del norte neuquino; y a 460 km de la capital de la provincia de Neuquén.
Esta comunidad está ubicada sobre la margen izquierda del río Neuquén, entre cerros, riscos y cañadas, en los que confluyen arroyos como el Butalón Norte, el Huingan-Có, el Manzano y Rahueco, entre otros.
El origen de su nombre es de la lengua indígena pehuenche y se compone de dos vocablos: Huingan y Có. El primero es el nombre de un arbusto nativo (Schinus montanus) y el segundo significa agua, aguada, vertiente, arroyo. Es decir, la traducción del nombre de la localidad es “arroyo de los huinganes” o “dónde hay huinganes”.
Una vez en Huingan-Có el turista tiene la posibilidad de recorrer pocos kilómetros y observar una variedad de paisajes que van desde los bosques comunales de esta localidad hasta los hielos eternos del volcán Domuyo. Además de los diferentes circuitos o excursiones que hay pensadas para poder llegar a conocer a fondo todos los rincones de la comunidad.
Sus callecitas cubiertas de cerezos y guindos junto con pinares y alamedas, le dan un color destacado a la localidad. Allí pueden visitarse, el Vivero Forestal, la piscifactoría, la fábrica de dulces artesanales, el Museo del Árbol y la Madera, el Monumento Natural y Provincial de Cipreses de Cañada Molina. También pueden realizarse excursiones al cerro Corona o la laguna Huinganco a pie o caballo y pasar unas agradables estadías a orillas de los ríos de la región. Fuente: patagonia.com.ar.