Policiales

Peritos complicaron a dos de los acusados

Ayer fue el turno de declarar de los peritos de la división Policía Científica con una presentación multimedia. En su exposición complicaron a dos de los dominicanos que enfrentan el juicio.

Ayer fue el turno de declarar de los peritos de la división Policía Científica con una presentación multimedia.

RIO GRANDE.- Ayer se realizó una nueva jornada de declaraciones testimoniales en el proceso oral y público contra Ronny Miguel Rodríguez Parra de 21 años, su padre Rony Leonardo Rodríguez de 63 y Robin Joel Bonilla Minaya de 21, por el delito de “homicidio en grado de tentativa”.
Los tres están imputados de haber realizado una persecución automovilística, en la cual dispararon al auto al que corrían, hiriendo en la cabeza a Luis Haro, quien salvó su vida de milagro, con un proyectil calibre 22 alojado en su cabeza.
Ayer fue el turno de declarar del equipo de Policía Científica respecto de las tareas periciales desarrolladas en el marco de la investigación.
En ese contexto confirmaron que en el auto en que se llevó a cabo la persecución se levantaron huellas epiteliales que demostraron en el volante y palanca de cambio el ADN del imputado Ronny Rodríguez Parra, y en el asiento del acompañante de Bonilla Minaya.
En el caso de este segundo joven asimismo declararon que con las muestras realizadas en sus manos y el posterior barrido electrónico detectaron en el dorso de su mano rastros de partículas de plomo bario y antimonio.
Esto demuestra que Bonilla Minaya detonó un arma de fuego en las horas previas, lo que lo complica seriamente.
Asimismo sobre el trabajo realizado en los dos vehículos, detectaron huellas de colisiones, y en el auto de las víctimas, rastros de dos orificios de bala, uno de los cuales en la ventanilla trasera izquierda, plantea una trayectoria coincidente con el lugar de la cabeza donde Haro recibió la herida sentado en el asiento del acompañante.
Haro tuvo la lesión cerca de la oreja izquierda, lo cual coincide con el trayecto del disparo, del cual nunca se encontró impacto dentro del habitáculo u orificio de salida, presumiéndose que se trata del proyectil alojado en la cabeza de la víctima.
Los peritos, a consulta de la fiscalía, señalaron contundentemente que el disparo fue direccionado a las plazas delanteras del vehículo, lo que pueda complicar a los imputados respecto del “dolo” o intención de matar o causar daño a las personas que sabían estaban en el auto.
En cuanto al auto de los dominicanos se levantaron dos vainas servidas y cartuchos de bala completos, todos de calibre 22, pero que no pueden ser relacionados a un proyectil encontrado en el auto de la víctima, dado que el arma utilizada nunca pudo ser encontrada.