Sociedad

Devolución de restos selk´nam

Aseguran que en los próximos meses devolverán los restos de los selk´nam del cementerio La Candelaria. Lo afirmó Ricardo Guichón, el científico del CONICET a cargo de la investigación que exhumó y trasladó los restos humanos a Quequén. Dijo que está organizando el regreso de los cuerpos para que el Gobierno provincial los restituya a la comunidad indígena Rafaela Ishton y adelantó que, del resultado de su investigación se desprende que dos de las personas exhumadas no son aborígenes.

RIO GRANDE.- El arqueólogo del CONICET, Ricardo Guichón, quien tiene en custodia los restos humanos de 31 selk´nam que murieron en La Misión cien años atrás, respondió al reclamo de miembros de la comunidad indígena Rafaela Ishton que exigen su restitución, asegurando que “los restos serán devueltos” y que “aún no se definió la fecha exacta del traslado; aunque esperamos realizarlo en los próximos meses”.
Guichón lidera una investigación científica que en 2007 obtuvo permisos para exhumar los cuerpos de 33 personas del cementerio La Candelaria y llevarlos a Quequén, en la provincia de Buenos Aires. Días atrás, Miguel Pantoja, miembro de la comunidad indígena Rafaela Ishton, quien sospecha que, entre los exhumados, podrían estar dos integrantes de su familia, denunció esta situación irregular porque el plazo para devolver los restos venció en 2017.
Si bien los resultados de las investigaciones aún no han sido divulgados en forma completa, Guichón adelantó que “los estudios de ADN mitocondrial realizados sobre los cuerpos han dado como resultado que no todos los individuos son miembros de la comunidad originaria, encontrándose dos individuos de origen europeo”.
En contacto con El Sureño, el científico negó que la excavación se hubiera hecho sin el consentimiento de la comunidad y dijo que “lo cierto es que en el 2006 no estaba reglamentada la ley respecto del proceso de consentimiento libre, previo e informado. Sin embargo, más allá de tener los permisos de excavación provinciales, hablamos con los representantes de la comunidad selk´nam en ese momento. Hablamos y ellos vinieron al cementerio antes de comenzar los trabajos. No firmamos ningún documento. Sin embargo, las personas con las que hablamos hicieron honor a esas palabras dado que aún hoy no lo desmienten”.
“En la nota se menciona que fueron tomadas muestras de saliva de algunos de los miembros de la comunidad selk´nam para realizar estudios de ADN. Esto es cierto y entre el 2013 y 2014 formó parte de un proyecto de investigación vinculado a estudiar los procesos de poblamiento de la Patagonia Austral. Lo que no queda claro en la nota es el hecho de que estas muestras fueron tomadas siguiendo un protocolo de consentimiento libre, previo e informado. Libre, porque cada persona decidió de manera independiente si quería participar o no; y sólo participaron aquellos que estuvieron interesados. Previo, porque el permiso se pidió antes de tomar la muestra. E informado, porque a cada persona se le explicó, mediante una charla, cuáles eran los alcances y objetivos del estudio; así como también se les entregó una hoja explicativa con toda la información pertinente. Luego, los resultados de este estudio fueron entregados de manera individual y confidencial”.
“Los informes realizados fueron entregados a las autoridades de aplicación y distintos miembros de la comunidad selk´nam, tanto en Río Grande como en Ushuaia y en Tolhuin. En repetidas oportunidades hemos tenido reuniones dirigidas a la comunidad, abiertas a todo público, en las cuales no sólo hemos entregado informes escritos de los avances de las investigaciones, sino que hemos armado charlas, con apoyo visual, dirigidas especialmente a los miembros de la comunidad. En cada uno de nuestros viajes a Tierra del Fuego, uno de los objetivos primordiales ha sido el mantener el diálogo con distintos miembros de la comunidad, con la intención de generar un vínculo de mutuo entendimiento y respeto, orientado especialmente a trabajar en conjunto en el regreso de los restos”.

Entrega de los restos
“Estamos organizando el regreso de todos los cuerpos recuperados y estudiados del cementerio de la antigua Misión Salesiana de Río Grande. Es una tarea compleja porque se trata de restos humanos de 33 personas y materiales asociados”, afirmó el científico.
“Con las autoridades provinciales estamos ajustando los detalles del traslado, entendiendo que es el Estado el que, una vez que los individuos hayan regresado a la provincia, será el encargado de restituirlos”, destacó.
“Como se mencionó anteriormente, hemos tenido reuniones y charlas con miembros de la comunidad selk´nam tanto en Río Grande como en Tolhuin vinculadas a la información que estamos obteniendo como al regreso de los cuerpos y la información asociada. El año pasado pedimos asesoramiento a las autoridades del CONICET para identificar otras experiencias similares que pudieran orientarnos para el traslado. También solicitamos asesoramiento sobre la documentación y trámites necesarios a la Coordinadora del Registro Nacional de Yacimientos, Colecciones y Objetos Arqueológicos en el Instituto Nacional de Antropología y Pensamiento Latinoamericano (INAPL). Gracias a estos contactos nos comunicamos con autoridades de Aduana en Buenos Aires. En abril de este año entregamos documentación ante las autoridades de Aduana en Bs.As. (vía email). Ellos nos pusieron en contacto con la Aduana de Ushuaia con quienes nos entrevistamos personalmente y allí dejamos también los detalles y documentación vinculada al traslado. Esto mismo ocurrió también ante Policía Aeronáutica de Ushuaia. El interés de estos trámites fue y es facilitar y agilizar el momento del embarque y arribo. Así mismo revisamos los expedientes provinciales. El traslado debe realizarse en avión con procedimientos especiales de acuerdo a las actuales reglamentaciones”.
Finalmente agregó que “nos gustaría que el proceso de regreso incluya a todos los actores interesados y que el destino de los cuerpos, así como del material asociado a cada uno y que tiene vinculación con sus identidades, pueda ser observado y que cada integrante de la comunidad pueda hacer preguntas, expresar sus sentires y pensares sobre estas cuestiones altamente sensibles. La información obtenida a partir del trabajo de muchos investigadores a lo largo de estos años genera información desde diferentes líneas de evidencia científica sobre la historia de cada una de estas personas y puede ayudar a recuperar detalles sobre sus vidas. Aún no se definió la fecha exacta del traslado; aunque esperamos realizarlo en los próximos meses”.