Policiales

Alegatos en juicio al comisario

RIO GRANDE.- Ayer concluyeron las testimoniales en el juicio oral y público al comisario Marcelo Guerrero, apartado de funciones desde el 2017 en que una víctima de violencia de género fue violada cuando debía contar con una consigna policial ordenada por la Justicia y que, Guerrero, realizó en forma intermitente.

La fiscalía, representada por el Dr. Guillermo Quadrini, hoy expondrá y pedirá pena formalmente en el alegato por el delito de “omisión de funciones” o incumplimiento de los deberes de funcionario público, en relación a que Guerrero no dio cumplimiento a la orden judicial de consigna policial permanente.
La defensa de Guerrero sostiene que no contaba con los recursos humanos necesarios y que esa modalidad de consigna la conocían los superiores de Guerrero.

Testimonios
Más allá del descargo de Guerrero son muchos los testimonios de sus pares y superiores que apuntaron en contra de su descargo, con la jefa de la comisaría de Familia y Género, la cual refirió que le comunicó vía telefónica a Guerrero de la consigna, la cual señaló que el imputado en dos oportunidades le señaló que no tenía inconvenientes en aplicarla.
Otras autoridades refirieron que desconocían esta modalidad de consigna en la que la comisaría coordinaba con la víctima la suspensión de la misma, cuando la persona se ausentaba del domicilio.
Asimismo los integrantes de la comisaría Quinta de ese entonces todos coincidieron en que esa modalidad era implementada por Guerrero en todos los casos.

Responsabilidad judicial
Asimismo en el proceso declaró como testigo el Dr. Eduardo Tepedino, quien era fiscal del caso de violencia de género, y que reclamó a la Policía esa consigna permanente en el domicilio.
Tepedino fue claro respecto de la orden emitida, y aseguró desconocer como se implementaba, ya que era resorte de la institución policial efectivizarla.
A consulta de las partes, Tepedino reconoció que el agresor de la mujer había sido liberado dos semanas antes por el Tribunal de Juicio Oral en una medida que no fue consentida por la fiscalía.
Tras esto, la mujer se acercó al Juzgado a denunciar llamados acosadores e incluso la sustracción de su mascota, ante lo cual el fiscal había reclamado a este mismo Tribunal de Juicio y al Juzgado de Instrucción 1, la detención de este individuo.
El fiscal solo pudo disponer de la custodia policial que fue realizada de una forma inadecuada, pero desde la Justicia provincial no obtuvo una sola respuesta en defensa de la mujer que semanas después fue violada.