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En Puerto Williams, contra las salmoneras

Los habitantes de la ciudad del otro lado del canal Beagle llevan meses movilizados contra esta industria, de la que el país europeo es potencia global. La visita real es considerada por algunos sectores como estratégica, en el marco de la expansión de la industria salmonera. Greenpeace reclama la protección del canal Beagle, ante la inminente instalación de 134 jaulas de cría.

La protesta de Greenpeace en Santiago de Chile.

PUNTA ARENAS.- El viernes comenzaron su gira por la Región de Magallanes el rey Harald V y la reina Sonja de Noruega. Su agenda en el extremo sur incluyó la inauguración de un seminario sobre la Antártica en Punta Arenas y un viaje a Puerto Williams, donde distintas organizaciones se han estado manifestando desde enero en contra de la llegada de la industria del salmón.
En Punta Arenas, ayer los reyes inauguraron el seminario “Norwegian-Chilean Joint Seminar on Antartica” (seminario conjunto Noruego Chileno en la Antártica), enfocado en el cambio climático y la investigación conjunta sobre el uso sostenible de recursos marítimos. Hoy a las 10.00, la comitiva se trasladará a Puerto Williams, donde tienen previsto visitar la escuela náutica y el museo antropológico.
Los monarcas se encuentran en Chile desde el miércoles en el marco de la conmemoración de los 100 años de relaciones diplomáticas entre Chile y el país escandinavo. Sin embargo, la visita se traduce más bien en negocios, ya que en Puerto Williams, la empresa de capitales noruegos Nova Austral ya tiene cuatro proyectos aprobados para instalar 134 jaulas.
Desde ayer se reforzaron las medidas de seguridad en Puerto Williams, dado que existen anuncios de protestas por la vinculación que hacen de los monarcas con los empresarios que lo acompañan ligados a empresas productoras de salmón.
El crecimiento de la industria salmonera en el sur del país es, justamente, uno de los temas que preocupan y mantienen movilizadas a comunidades de distintas localidades.
Días atrás, el monarca declaró que espera que la visita “derive en nuevos acuerdos de negocios e inversiones, lo que fortalecerá aún más la colaboración entre nuestros dos países”. Vale recordar que Noruega y Chile son los mayores productores de salmón del mundo.
“El sector acuícola es importante, pero también recibiremos con satisfacción una mayor diversificación de nuestra cartera de negocios”, señaló el monarca.

Protesta de Greenpeace
En tanto, durante la semana, activistas de Greenpeace se hicieron presentes en el edificio de la Municipalidad de Santiago, en pleno centro de la capital chilena, y portaron pancartas -en español y en noruego- con el lema “Bienvenidos reyes, pero sus salmones no” para hacer ver al rey Harald V y la reina Sonja las graves consecuencias medioambientales que puede tener la expansión de la industria salmonera de capitales noruegos, la cual ahora busca instalarse en la zona del canal Beagle.
“La amenaza sobre el canal Beagle, que es la puerta de entrada a la Antártida y lugar que alberga ballenas, delfines y pingüinos, se presenta por ambas costas. Por eso, en Argentina exigimos al gobierno de Tierra del Fuego una ley que proteja al canal de esta industria que ya ha causados consecuencias irreparables en Chile”, explica Gonzalo Strano, vocero de Greenpeace
La semana pasada, el Concejo Deliberante de Ushuaia aprobó una ordenanza municipal para frenar la salmonicultura en el ejido urbano de la ciudad, para la instalación de plantas de procesamiento y otras estructuras requeridas para la industria. La ONG destacó la medida; no obstante, cuestionó que no se extendiera hacia la protección del canal.
“Las autoridades de Argentina y Chile deben tomar medidas contundentes en favor del medio ambiente. Argentina no debe avanzar con una industria que hoy no es impulsada en ninguna otra parte del mundo por sus impactos directos y nocivos en el ambiente y la salud. Por otro lado, Chile debe impedir que más concesiones sean entregadas. El Beagle no puede ser el nuevo basural ambiental de las salmoneras.”, agregó.
La ONG inició una campaña que ya cuenta con más de 7000 firmas, pidiendo a la gobernadora Rosana Bertone y a los legisladores de Tierra del Fuego una ley que prohíba la salmonicultura en todo el territorio de la provincia.