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Carla Andrea y García Bello, diseñadoras

Juliana García Bello y Andrea Escalera presentaron sus nuevas colecciones hechas con material reciclado. Ambas son riograndenses y diseñadoras de indumentaria que llevaron sus trabajos al país y al mundo. El sábado, en el marco de la Semana de la Moda Argentina (Argentina Fashion Week), presentaron sus diseños en la sede de la Sociedad Rural, en la Margen Sur.

Parte de la colección de Carla Andrea, íntegramente trabajada con géneros coloreados con tintes naturales.

RIO GRANDE.- El sábado, Carla Andrea y García Bello, ambas marcas de diseñadoras fueguinas y riograndenses, presentaron por primera vez en una pasarela conjunta sus nuevas colecciones en el predio de La Oveja Negra, del barrio CAP; evento que fue declarado de interés municipal.
Dora Duba, la colección de Juliana García Bello, está basada en material reciclado proveniente de prendas enviadas por encomienda, desde Buenos y Aires a Río Grande. García Bello ganó el certamen de Autores de Moda BA. La diseñadora Carla Andrea Escalera presentó sus diseños este año en Argentina Fashion Week seleccionada por AMSoAr (Asociación de Moda Sostenible Argentina). Su Colección 743 está inspirada en su paso como estudiante por la Escuela Agrotécnica de la Misión Salesiana; en su caso, lo que se destaca es el uso de tintes naturales en géneros nobles.
Para ambas, una de las apuestas era lograr que la pasarela de Río Grande, la más austral del país, formara parte de la Semana de la Moda, un evento nacional que se está desarrollando en este momento en Buenos Aires. Esto sucede siempre durante el mes de marzo, presentando las colecciones de varios diseñadores.
“Argentina Fashion Week siempre queda en Buenos Aires. Más allá de que los diseñadores sean federales, sucede allá. Nosotras estuvimos participando, y quisimos traer un poco de eso acá, a nuestra ciudad”, dijo Carla Andrea.
En cuanto a la colección que trajeron para el evento, las diseñadoras explicaron lo que los fueguinos pudimos ver, algunos de los trabajos ya expuestos en Buenos Aires, y más: “Hubo cosas ampliadas y modificadas por cuestiones climáticas, por ser una pasarela al aire libre. Hay mucha superposición textil, como nos podríamos llegar a vestir en Río Grande. Bastante abrigo, bastante prenda sobre prenda. Las colecciones tienen colores poco habituales, que salen un poco del negro, gris, verde militar, marrón”, describió García Bello.
Otro de los rasgos principales es el de poner las prendas en el lugar de origen: “Quisimos poner nuestras prendas en su lugar de nacimiento. Volver a ubicarlas en el lugar donde conceptualmente pertenecen. Porque si bien pueden verse en Buenos Aires; en una pasarela de apertura internacional es como una pasarela fría: bancos, lugar cerrado; hay algo que se pierde de la escena de la situación exterior. Cuando ubicás a las personas en el lugar en que tienen que estar, cobra otro sentido”, extendió Juliana.

La colección de Juliana García Bello está creada a partir de prendas recicladas y creada junto a su abuela.

Para ver moda
Ambas diseñadoras coinciden en que no es necesario tener conocimiento técnico sobre moda para ver moda. La pasarela elegida fue lo que se denomina una pasarela contemporánea, delimitada por el caminar de quienes modelan las prendas y con protagonismo del contexto: “Es escuchar la música, vivenciarlo teniendo en cuenta que el viento y el frío forman parte de la propuesta. Transitar el evento y la experiencia desde un lugar más sensitivo. Entender la historia que hay detrás: ver una prenda y pensar ‘me hace recordar a tal cosa’ e ir entendiendo el por qué de los recursos empleados en esas prendas. Es algo que las personas pueden interpretar y comprender, más allá de los elementos técnicos del diseño”, explicó García Bello.
Durante el evento fue destacada especialmente la presencia de Margarita Maldonado; de Onaland, con mantas de hilandería enteramente fueguina; el equipo del estudio Imaginarte TDF registró el evento en imágenes. Y hubo agradecimientos al auspicio del Municipio de Río Grande, que a su vez reconoció el evento como de interés cultural.
“Hubo mucha gente colaborando: cubriendo el evento, peinando, maquillando, ayudando en todo. Es un equipo muy grande de colaboradores, me gusta aclarar esto porque ninguno de nosotros recibió remuneración económica alguna, lo hicimos a pulmón, para la comunidad”, resaltaron ambas.

Las diseñadoras posan juntas en el observatorio del Cabo Domingo, con el viento de Río Grande que tanto las inspiró.

Un sueño concretado
Aunque hace poco se conocen, la idea de crear un evento y compartir pasarela fue un sueño instantáneo. De a poco el sueño fue concretándose en proyecto y finalmente, por primera vez en la historia de la ciudad, hubo una pasarela de nivel internacional creada por dos mujeres de Río Grande: “Cualquier cosa que haga en la provincia me moviliza muchísimo. Para mí es muy importante, pensar en devolver y dar las gracias, estar feliz de estar vivas. A mí mi provincia me dio muchísimo. He llegado a pasarelas internacionales gracias a mi provincia, es mi inspiración constante. Cuando creamos, es a partir de los sentimientos primitivos, del contacto primario con el contexto, y todo eso fue en Tierra del Fuego. Yo a la hora de ver un edificio en Europa o Buenos Aires, lo veo como fueguina. Y para mí hacer este desfile es un regalo para mi provincia, devolver un poquito del regalo enorme que me dio”, expresó Juliana.
“Es que es súper movilizante, desde los recuerdos, desde lo sensorial. Por más que uno intente mientras trabaja, tratar de contextualizar, no es lo mismo. Acá vos sentís el frío, el viento, el ambiente, todo. El gris del cielo”, coincidió emocionada Carla Andrea.
Si bien las diseñadoras, tuvieron propuestas para hacer el evento en otras partes de la provincia, ambas acordaron en la importancia de mostrar esto en Río Grande: “La estepa, el mar, el viento, forman parte de nosotras. Tolhuin es mi lugar favorito en el mundo, pero Río Grande tiene algo que es como una piña en la cara. La gente lo ve y se pregunta qué es este paisaje. Es una locura, y quizás nosotros no lo llegamos a ver. Yo lo vi recién cuando me fui de la isla”, concluyó García Bello.