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Jaime Torres, un legado inagotable

El folklorista Jaime Torres, uno de los más destacados ejecutantes de charango de la Argentina, murió el 24 de diciembre a los 80 años en la Fundación Favaloro, tras estar internado con coma inducido.

Torres fue un emblema del charango y un fiel exponente de la música popular argentina. Participó de grabaciones memorables como, la Misa Criolla, de Ariel Ramírez, junto a Mercedes Sosa, entre otros.

BUENOS AIRES (NA).- Despidieron al gran músico con aplausos y al compás de lo que más amaba y por lo que más dio en esta tierra, la música. Hombre humilde que llevó el arte de su pueblo y del charango hacia el mundo.
Según trascendió, Torres nació en la provincia de Tucumán el 21 de septiembre de 1938.
En el 2013 el popular charanguista fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires por la Legislatura porteña.
Dos años después, la Fundación Konex le otorgó la Mención Especial a la Trayectoria por su invaluable aporte a la música popular argentina.
El reconocido folklorista ganó una gran repercusión a nivel mundial por su destreza con el charango.
Torres, apodado el “Padre del Charango” y discípulo del maestro boliviano Mauro Núñez -quien le construyó sus primeros instrumentos- fue el mayor charanguista de la música popular desde mediados del siglo pasado.
“Jaime Torres tocó con todos. Su legado es inagotable”, dijo la especialista Silvia Majul. Torres le puso su sello musical a la célebre Misa Criolla compuesta en 1964 por Ariel Ramírez y con su charango grabó decenas de discos, e hizo giras internacionales.
Además participó en la apertura del Mundial de Alemania en el año 1974 y también hizo la musicalización de la película “La deuda interna”, que ganó el Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín.