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Importancia de las nuevas áreas marinas protegidas

Las áreas Namuncurá/Banco Burdwood II y Yaganes están ubicadas en áreas de la Zona Económica Exclusiva.

La columna de agua cercana a Tierra del Fuego será una reserva nacional marina de usos múltiples, donde se permitiría la pesca.

USHUAIA.- La Cámara de Senadores aprobó y convirtió en ley un proyecto enviado por el Poder Ejecutivo Nacional para crear dos nuevas áreas de protección de la biodiversidad, en la zona económica exclusiva del mar argentino.
El proyecto, que estuvo a punto de perder estado parlamentario, constituye las áreas Namuncurá/Banco Burdwood II y Yaganes, ubicadas en áreas de la Zona Económica Exclusiva de los espacios marítimos argentinos.
Con la aprobación del Senado, se triplicará la superficie de las áreas marinas protegidas.
Los fundamentos de la iniciativa, que se enmarca en el Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas, detallan que la zona a conservar promueve economías locales más sustentables, valores culturales, fortalece relaciones internacionales y la adaptación al cambio climático.
Además, es campo para la investigación, la conservación de la biodiversidad y la protección de la estructura y funcionamiento de los ecosistemas.
Yaganes tiene proyectada una zonificación tridimensional: el fondo marino constituirá una “reserva nacional marina estricta”.
La columna de agua cercana a Tierra del Fuego será una reserva nacional marina de usos múltiples, donde se permitiría la pesca. Y un amplio sector más alejado de la costa tiene su columna de agua zonificada como parque nacional marino.
Namuncurá/Banco Burdwood II, en tanto, forma un polígono dividido en dos áreas: al oeste, en el sector proyectado como reserva nacional marina, se contempla el uso sostenible, conforme lo disponga el plan de manejo.
Antes de esta aprobación, la Argentina ya había definido en 2013 un área marina protegida bajo el manejo de las autoridades federales, denominada Namuncurá – Banco Burdwood. Con la creación de Yaganes, de 68.834km2, y la expansión a 32.336 km2 de Namuncurá – Banco Burdwood, Argentina amplía las zonas oceánicas críticas definidas como áreas marinas protegidas.
Argentina es país signatario del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que incluye una meta para que los países protejan el 10% de sus océanos para el año 2020. El secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Sergio Bergman, celebró la sanción de la ley y señaló que “se está cumpliendo con la agenda que nos propusimos de conservar la biodiversidad con la protección de áreas marinas”.

Las Áreas Marinas Protegidas contribuyen en el largo plazo con la actividad pesquera, al permitir la recuperación de los stocks y mejorar las capturas alrededor de la reserva

Beneficios económicos para la pesca y de conservación
Las Áreas Marinas Protegidas contribuyen en el largo plazo con la actividad pesquera, al permitir la recuperación de los stocks y mejorar las capturas alrededor de la reserva. Según la organización The Conservation Land Trust (CLT) y la Fundación Flora y Fauna, el efecto derrame se genera de la siguiente manera:
-Aumento del tamaño de los peces reproductores y del número de larvas.
-Migración del recurso hacia afuera del AMP, generando nuevos “hotspots” de pesca.
-Redistribución y disminución del esfuerzo pesquero en las orillas del área marina protegida.
-Mejora del rendimiento de las pesquerías.
-El establecimiento de estas áreas permite y facilita la solicitud y obtención de certificaciones de sostenibilidad a las pesquerías.
-Asimismo, promueven el acceso a mercados más exigentes y permiten obtener mayor rentabilidad.
Además, las áreas marinas protegidas son una herramienta clave para la conservación: restauran poblaciones de peces de interés comercial, protegen la biodiversidad marina y los hábitats críticos y favorecen la adaptación al cambio climático al proteger los hábitats y las especies responsables de la fijación y almacenamiento de carbono en el mar.
Además, estimulan la investigación científica y la educación y protegen los sitios de interés cultural y arqueológico.