Primera condena por grooming: “El primer consejo es siempre hacer la denuncia”

Anibal Lazzaroni, responsable del Programa de Prevención, afirmó que el hecho de que haya una primera condena es una “muy buena noticia”. Aseguró que los padres “deben cumplir su rol de controlar” los teléfonos de los niños, además de denunciar inmediatamente.

RÍO GRANDE.- Se conoció la semana pasada la primera condena por “grooming” en Tierra del fuego, como se denomina al acoso sexual por parte de un adulto a menores a través de medios electrónicos.

“Lo bueno es que fija precedente del accionar judicial y de la condena, y esto va a permitir que muchos otros chicos, puedan tener la posibilidad de denunciar y actuar directamente en la prevención, no llegar al abuso sino cortar esto en el acoso”, dijo Aníbal Lazzaroni.

En este orden precisó que “la justicia está tomando las denuncias, lo estamos trabajando con la Dirección Disciplinaria de Atención Temprana de la Justicia para poder articular mayores posibilidades para los chicos en situación de riesgo”.

Lazzaroni encabeza el Programa de Prevención de Delitos y Violencia que depende del Ministerio de Educación, y que llega a todas las escuelas de la provincia. “Ahora articulando con la Justicia estamos colocando más herramientas a disposición de padres y chicos para poder bajar este flagelo”, sostuvo.

El especialista alertó que “el delito está mutando en este momento” y explicó que “si bien lo teníamos instalado en un índice alto en lo que era ordenadores de escritorio a través de Facebook o Instagram, ahora esta ecuación se está dando vuelta y nos lleva a que tenemos una incidencia más alta en lo que es WhatsApp, que en los ordenadores tradicionales”.

Y destacó que “esto nos está poniendo en jaque respecto a la telefonía que están utilizando los victimarios para captar a sus víctimas”.

¿De qué manera se comunican con nuestros hijos? “La mayoría de los envíos de mensajes que se están produciendo en la provincia, se están generando con chips que tienen el código de área +212 +58 +57 +2 y +1, esto quiere decir que han ingresado chips a la provincia, los hacen ingresar con el sistema de Wi-Fi y no con la antena celular, al no utilizar la antena es muy difícil triangular la ubicación de ese teléfono”, precisó.

Asimismo sostuvo que “al usar el Wi-Fi público prácticamente se diluye la posibilidad ubicación y amparados en qué envían un mensaje con característica de un país extranjero, los chicos muchas veces en esto de la transgresión dicen es una persona que está lejos le contesto cualquier cosa y empiezan una conversación sin saber que ese teléfono está ubicado muy cerca de dónde están ellos”.

“El primer consejo es hacer la denuncia”, dijo Lazzaroni y agregó que “después el WhatsApp permite el bloqueo de los números, pero lo importante es que podamos denunciar este tipo de cosas, porque si no, no nos quedan el registro de los números y no podemos hacer el seguimiento de estas personas para lograr la detención. Si un chico bloquea, 200 chicos siguen recibiendo mensajes de esa persona, ese es el problema”.

Además sostuvo que “lo importante es construir un espacio de confianza donde el chico que recibe un mensaje de este tipo pueda recurrir al padre. Pero si esto no se llegara a dar, lo importante es cumplir el rol de padres, esto de vulnerar la intimidad del niño está bien en determinadas acciones, pero cuando estas acciones pueden vulnerar la integridad física o psíquica de mi hijo, yo tengo la obligación de saber qué es lo que está pasando”.

“Lo que tenemos que rescatar es que el trabajo judicial cuando se denuncia se lleva adelante y estamos llegando a condenas, lo bueno es que en este caso funciona bien educación en la prevención y la justicia en la aplicación de la ley”, indicó.

Y recordó que se trata de un programa que “tomó la gobernadora Rosana en 2016 y llega a todas las escuelas públicas y privadas que lo soliciten a través de la Subsecretaría de Políticas Socioeducativas, está abierto a toda la comunidad, y estamos tratando de cubrir a todo aquel que lo pida con los asesoramientos que hacemos a padres y madres”.