La lujosa visita de la Selección Argentina por la provincia

RIO GRANDE.- Junio de 2015, la provincia de Tierra del Fuego estaba envuelta en el medio de la campaña por obtener la gobernación y en esa puja quien se anotó muchos puntos en materia deportiva fue la finalmente ganadora de la contienda, Rosana Bertone, quien en conjunto con la Municipalidad de Río Grande logró traer a la provincia al seleccionado nacional de Futsal AFA a cargo de Diego Giustozzi y del cual participaron dos fueguinos, los hermanos Alamiro y Constantino Vaporaki.

Fue la primera vez que Tierra del Fuego pudo gozar de la presencia del máximo referente nacional, lo más abajo que había viajado el seleccionado había sido Río Gallegos donde se presentaron en el gimnasio del Boxing Club bajo la tutela del entonces entrenador Larrañaga y si bien tuvo la pasión lógica de una provincia que también goza del buen futsal, no se puede comparar con lo que siente el fueguino por esta disciplina.

Y tanto fue así que los hoy gobernantes de turno se dieron cuenta que Río Grande y Ushuaia necesitan dos espacios acordes a esta clase de espectáculos, ya que en el Club San Martín hubo algo más de 2000 personas y el establecimiento quedó chico, lo mismo sucedió con el Ushuaia Rugby Club donde no hubo más de 700 personas y la demanda era mucho mayor, y la llegada del seleccionado también nos ilusiona a que se puedan emprender dos megaestadios.
Cómo lo vio El Sureño
La noche que será recordada por siempre será la del miércoles 10 de junio de 2015, cuando la Selección Argentina de Futsal AFA se midió ante la Selección local por los festejos de los 25 años de la provincia de Tierra del Fuego, ante un gimnasio San Martín colmado que ovacionó a los dos conjuntos por igual, más allá de tener el corazoncito con los representantes riograndenses.

Más de 2000 personas abarrotaron las instalaciones Santas desde muy temprano, de hecho cuando el seleccionado nacional llegó dos horas antes del encuentro al estadio, las tribunas ya estaban completas y no podían creer el entusiasmo que se había generado en torno del juego.

Pocos se animaban a vaticinar cómo se iba a desarrollar el juego, y desde el minuto cero sorprendió la Selección Argentina sin salir a presionar al rival, hizo una zona mixta en su campo y le permitió al conjunto local tener la pelota e intentar atacarlo con algo de aire.

El partido estaba parejo hasta que a los 9 minutos se abrió el marcador; Argentina presionó en tres cuartos de cancha, robó una pelota y se fue solo Seba Corso quien en primera instancia se encontró con el pecho del arquero, pero del rebote no tuvo problemas para colocar el 1-0.

Con la desventaja, el dueño de casa mandó nuevamente a la cancha el cuarteto que había iniciado el juego y cuatro minutos después del gol rival, llegó un gran saque por alto de Chávez buscando a Manteca Perpetto quien ganó la posición por potencia y cuando le quedó justa para su zurdazo cruzado, prefirió jugar el balón al medio por donde ingresaba Pablo Vidal quien desde el suelo anticipó a todos y mandó la pelota a la red para colocar el 1-1.

Casi de inmediato, Río Grande recuperó una pelota en su cancha y sacó una contra bárbara que terminó con un gran disparo de Vidal y una mejor respuesta de Sarmiento para salvar a su equipo; pero la jugada más clara para los locales se dio a los 15 minutos cuando a la salida de un lateral encontraron a Perpetto y este de inmediato se conectó con Agustín Cafure que, plantado como pivot, se dio vuelta dejando atrás a su marcador y la pelota se fue cruzada besando el palo.

Sobre los 18 minutos llegó la segunda conquista nacional; por intermedio de Lucas Bolo con un zurdazo perfecto dejó sin posibilidades al arquero riograndense, que en la primera parte fue una de las figuras del equipo, sobre todo cuando a 13 segundos del final le sacó una pelota imposible a Alamiro Vaporaki que de contra había hecho magia pasando por entre varios rivales.

Para el inicio del segundo tiempo, Díaz comenzó a mechar jugadores frescos con los dos cuartetos estables que había elegido para jugar la primera etapa, y uno de ellos fue Willy Villarroel que de movida nomás tuvo dos chances clarísimas para igualar el marcador.

Argentina fue a buscar el partido mucho más arriba, la intensidad de los jugadores fue mucho mayor y lentamente fueron “matando” a su adversario.

El elenco nacional no bajó la intensidad y amplió las diferencias cuando Seba Iribarne consiguió el espacio suficiente para sacar un potente remate al primer palo y establecer el 4-1.

Río Grande cambió jugadores que habían sentido el trajín del cotejo, pero esos cambios no resolvieron el problema de contención, Argentina seguía llegando con claridad hasta las barbas de Coki Chávez, hasta que a los 13 minutos, una contra terrible entre Seba Corso y el Ruso Maina, terminó con éste último definiendo con maestría para dejar las cosas 5-1.

Cuando el pleito estaba ya resuelto, a 3 segundos del final los árbitros le “regalaron” un tiro libre sin barrera a los dueños de casa y Willy Villarroel no se equivocó y le puso cifras finales al amistoso, victoria de la Selección Argentina 7 a 3.

La visita del seleccionado nacional marcó un hecho histórico en el futsal riograndense.

La visita del seleccionado nacional marcó un hecho histórico en el futsal riograndense.